Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; haréle ayuda idónea para él.
Lo primero de lo que Dios dijo “no es bueno” en la creación fue la soledad. El matrimonio empieza como compañía.
Honroso es en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; mas a los fornicarios y a los adúlteros juzgará Dios.
El matrimonio merece honra de todos, y la fidelidad en él es algo que a Dios mismo le importa y que Él defiende.
RV 19091Permanezca el amor fraternal. 2No olvidéis la hospitalidad, porque por ésta algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles. 3Acordaos de los presos, como presos juntamente con ellos; y de los afligidos, como que también vosotros mismos sois del cuerpo. 4Honroso es en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; mas a los fornicarios y a los adúlteros juzgará Dios. 5Sean las costumbres vuestras sin avaricia; contentos de lo presente; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré. 6De tal manera que digamos confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me hará el hombre. 7Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; la fe de los cuales imitad, considerando cuál haya sido el éxito de su conducta.
Una carta a creyentes tentados a rendirse, que muestra a Jesús como superior a todo lo anterior.
Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; haréle ayuda idónea para él.
Lo primero de lo que Dios dijo “no es bueno” en la creación fue la soledad. El matrimonio empieza como compañía.
Y sobre todas estas cosas vestíos de caridad, la cual es el vínculo de la perfección.
El amor es lo que une todas las demás virtudes.