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Mateo 6:25-26

Mateo 6:25-26
Por tanto os digo: No os congojéis por vuestra vida, qué habéis de comer, o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir: ¿no es la vida más que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?

Jesús señala a las aves: tu Padre las alimenta, y tú le importas mucho más. No es la preocupación lo que sostiene tu vida.

RV 1909

Mateo 6:25-26 en contexto

22La lámpara del cuerpo es el ojo: así que, si tu ojo fuere sincero, todo tu cuerpo será luminoso: 23Mas si tu ojo fuere malo, todo tu cuerpo será tenebroso. Así que, si la lumbre que en ti hay son tinieblas, ¿cuántas serán las mismas tinieblas? 24Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o se llegará al uno y menospreciará al otro: no podéis servir a Dios y a Mammón. 25Por tanto os digo: No os congojéis por vuestra vida, qué habéis de comer, o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir: ¿no es la vida más que el alimento, y el cuerpo que el vestido? 26Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas? 27Mas ¿quién de vosotros podrá, congojándose, añadir a su estatura un codo? 28Y por el vestido ¿por qué os congojáis? Reparad los lirios del campo, cómo crecen; no trabajan ni hilan; 29Mas os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria fué vestido así como uno de ellos.

El Evangelio escrito para lectores judíos: la vida y enseñanza de Jesús, incluido el Sermón del Monte.

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Versículos relacionados

Salmos 55:22
Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo.

Echa tu carga sobre el Señor. Él te sustentará y no dejará para siempre caído al justo.

Juan 14:27
La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

La paz que Jesús da no depende de las circunstancias, por eso tu corazón puede descansar.

Isaías 26:3
Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado.

Una promesa para apoyarse, no un examen que aprobar: Dios mismo guarda en paz a quien se apoya en Él.

Isaías 41:10
No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

Dios promete Su presencia, Su fuerza y Su ayuda cuando el miedo aprieta.

Hebreos 13:5
Sean las costumbres vuestras sin avaricia; contentos de lo presente; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré.

Escrito sobre el dinero y sus preocupaciones: tengas lo que tengas hoy, o te falte lo que te falte, Dios ha dicho: no te desampararé, ni te dejaré.