Y ahora permanecen la fe, la esperanza, y la caridad, estas tres: empero la mayor de ellas es la caridad.
La fe, la esperanza y el amor permanecen, y el mayor de ellos es el amor.
Mujer fuerte, ¿quién la hallará? porque su estima sobrepuja largamente a la de piedras preciosas.
Una pregunta cuya respuesta vale más que las piedras preciosas: una mujer de carácter y virtud es un tesoro raro.
RV 19097Beban, y olvídense de su necesidad, y de su miseria no más se acuerden. 8Abre tu boca por el mudo, en el juicio de todos los hijos de muerte. 9Abre tu boca, juzga justicia, y el derecho del pobre y del menesteroso. 10Mujer fuerte, ¿quién la hallará? porque su estima sobrepuja largamente a la de piedras preciosas. 11El corazón de su marido está en ella confiado, y no tendrá necesidad de despojo. 12Darále ella bien y no mal, todos los días de su vida. 13Buscó lana y lino, y con voluntad labró de sus manos.
Dichos breves de sabiduría práctica para la vida diaria, muchos atribuidos a Salomón.
Y ahora permanecen la fe, la esperanza, y la caridad, estas tres: empero la mayor de ellas es la caridad.
La fe, la esperanza y el amor permanecen, y el mayor de ellos es el amor.
El que halló esposa halló el bien, y alcanzó la benevolencia de Jehová.
Escrito desde la perspectiva del esposo: hallar esposa es hallar el bien, una muestra del favor del Señor.
Jehová te bendiga, y te guarde: Haga resplandecer Jehová su rostro sobre ti, y haya de ti misericordia: Jehová alce a ti su rostro, y ponga en ti paz.
La bendición sacerdotal: el Señor te bendiga, te guarde y te dé paz.
Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; haréle ayuda idónea para él.
Lo primero de lo que Dios dijo “no es bueno” en la creación fue la soledad. El matrimonio empieza como compañía.