Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oir, tardío para hablar, tardío para airarse:
Para cada conversación difícil: pronto para oír, tardío para hablar, tardío para airarse.
¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos igualmente en uno!
Un cántico sobre lo bueno que es que los hermanos, en la familia o en el pueblo de Dios, vivan unidos.
RV 19091¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos igualmente en uno! 2Es como el buen óleo sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón, y que baja hasta el borde de sus vestiduras; 3Como el rocío de Hermón, que desciende sobre los montes de Sión: porque allí envía Jehová bendición, y vida eterna.
El libro de oración de Israel: cantos de confianza, lamento, gratitud y alabanza, muchos de David.
Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oir, tardío para hablar, tardío para airarse:
Para cada conversación difícil: pronto para oír, tardío para hablar, tardío para airarse.
Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá.
Aunque los más cercanos te dejen, el Señor te recogerá.
Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien en humildad, estimándoos inferiores los unos a los otros: No mirando cada uno a lo suyo propio, sino cada cual también a lo de los otros.
La humildad en la práctica: estima a los demás por encima de ti y mira también por lo suyo, no solo por lo tuyo.
Hierro con hierro se aguza; y el hombre aguza el rostro de su amigo.
Como el hierro afila el hierro, los buenos amigos se hacen mejores unos a otros.