EN

1 Pedro 4:8

Ámense con fervor, porque el amor cubre multitud de pecados.

1 Pedro 4:8
Y sobre todo, tened entre vosotros ferviente caridad; porque la caridad cubrirá multitud de pecados.

Ámense con fervor, porque el amor cubre multitud de pecados.

RV 1909

1 Pedro 4:8 en contexto

5Los cuales darán cuenta al que está aparejado para juzgar los vivos y los muertos. 6Porque por esto también ha sido predicado el evangelio a los muertos; para que sean juzgados en carne según los hombres, y vivan en espíritu según Dios. 7Mas el fin de todas las cosas se acerca: sed pues templados, y velad en oración. 8Y sobre todo, tened entre vosotros ferviente caridad; porque la caridad cubrirá multitud de pecados. 9Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones. 10Cada uno según el don que ha recibido, adminístrelo a los otros, como buenos dispensadores de las diferentes gracias de Dios. 11Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme a la virtud que Dios suministra: para que en todas cosas sea Dios glorificado por Jesucristo, al cual es gloria e imperio para siempre jamás. Amén.

Pedro escribe a cristianos dispersos que sufren, con una esperanza que permanece.

Aparece en

Versículos relacionados

1 Corintios 13:4-7
La caridad es sufrida, es benigna; la caridad no tiene envidia, la caridad no hace sinrazón, no se ensancha; No es injuriosa, no busca lo suyo, no se irrita, no piensa el mal; No se huelga de la injusticia, mas se huelga de la verdad; Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

El amor descrito en acciones: sufrido, benigno, sin orgullo, que no guarda rencor.

Juan 3:16
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

El corazón del Evangelio en una frase: Dios amó al mundo y dio a Su Hijo.

Romanos 8:38-39
Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Nada en la vida ni en la muerte puede separarte del amor de Dios en Cristo.

1 Juan 4:19
Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.

Todo amor que damos comienza aquí: Él nos amó primero.

1 Juan 4:7-8
Carísimos, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Cualquiera que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no conoce a Dios; porque Dios es amor.

El amor viene de Dios, porque Dios mismo es amor.