Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado.
La mente que permanece en Dios es guardada en completa paz.
No tienes que obedecer cada pensamiento. Puedes llevarlo cautivo a Cristo.
Destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios, y cautivando todo intento a la obediencia de Cristo;
No tienes que obedecer cada pensamiento. Puedes llevarlo cautivo a Cristo.
RV 19092Ruego pues, que cuando estuviere presente, no tenga que ser atrevido con la confianza con que estoy en ánimo de ser resuelto para con algunos, que nos tienen como si anduviésemos según la carne. 3Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne, 4(Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas;) 5Destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios, y cautivando todo intento a la obediencia de Cristo; 6Y estando prestos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia fuere cumplida. 7Miráis las cosas según la apariencia. Si alguno está confiado en sí mismo que es de Cristo, esto también piense por sí mismo, que como él es de Cristo, así también nosotros somos de Cristo. 8Porque aunque me gloríe aún un poco de nuestra potestad (la cual el Señor nos dió para edificación y no para vuestra destrucción), no me avergonzaré;
La carta más personal de Pablo, sobre el sufrimiento, la debilidad y el consuelo de Dios.
Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado.
La mente que permanece en Dios es guardada en completa paz.
Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si alguna alabanza, en esto pensad.
Una salida práctica de los pensamientos en espiral: elige pensar en lo verdadero, puro y amable.
Y no os conforméis a este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Dios renueva tu manera de pensar, para que no te moldee la presión que te rodea.
En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma.
Cuando los pensamientos se multiplican dentro de ti, el consuelo de Dios todavía trae alegría.
Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón: pruébame y reconoce mis pensamientos: Y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.
Una oración para la mente ansiosa: pide a Dios que examine tus pensamientos y te guíe.