EN

Romanos 12:2

Dios renueva tu manera de pensar, para que no te moldee la presión que te rodea.

Romanos 12:2
Y no os conforméis a este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Dios renueva tu manera de pensar, para que no te moldee la presión que te rodea.

RV 1909

Romanos 12:2 en contexto

1Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro racional culto. 2Y no os conforméis a este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. 3Digo pues por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con templanza, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. 4Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, empero todos los miembros no tienen la misma operación; 5Así muchos somos un cuerpo en Cristo, mas todos miembros los unos de los otros.

La carta más completa de Pablo sobre la gracia, la fe y la vida en el Espíritu, escrita a la iglesia en Roma.

Aparece en

Versículos relacionados

Isaías 26:3
Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado.

La mente que permanece en Dios es guardada en completa paz.

Filipenses 4:8
Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si alguna alabanza, en esto pensad.

Una salida práctica de los pensamientos en espiral: elige pensar en lo verdadero, puro y amable.

2 Corintios 10:5
Destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios, y cautivando todo intento a la obediencia de Cristo;

No tienes que obedecer cada pensamiento. Puedes llevarlo cautivo a Cristo.

Salmos 94:19
En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma.

Cuando los pensamientos se multiplican dentro de ti, el consuelo de Dios todavía trae alegría.

Salmos 139:23-24
Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón: pruébame y reconoce mis pensamientos: Y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.

Una oración para la mente ansiosa: pide a Dios que examine tus pensamientos y te guíe.