Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.
Encomienda al Señor tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.
Trabaja de corazón, como para el Señor y no solo para las personas.
Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no a los hombres; Sabiendo que del Señor recibiréis la compensación de la herencia: porque al Señor Cristo servís.
Trabaja de corazón, como para el Señor y no solo para las personas.
RV 190920Hijos, obedeced a vuestros padres en todo; porque esto agrada al Señor. 21Padres, no irritéis a vuestros hijos, porque no se hagan de poco ánimo. 22Siervos, obedeced en todo a vuestros amos carnales, no sirviendo al ojo, como los que agradan a los hombres, sino con sencillez de corazón, temiendo a Dios: 23Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no a los hombres; 24Sabiendo que del Señor recibiréis la compensación de la herencia: porque al Señor Cristo servís. 25Mas el que hace injuria, recibirá la injuria que hiciere; que no hay acepción de personas.
Pablo señala a una iglesia joven que Cristo es suficiente, y muestra cómo es la vida nueva en casa.
Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.
Encomienda al Señor tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Busca primero a Dios, y lo que necesitas te será añadido.
Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Dios suplirá todo lo que te falta conforme a Sus riquezas en Cristo.
Y sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros: y ordena en nosotros la obra de nuestras manos, la obra de nuestras manos confirma.
Una oración por tu trabajo: Señor, confirma la obra de nuestras manos.
No nos cansemos, pues, de hacer bien; que a su tiempo segaremos, si no hubiéremos desmayado.
No te canses de hacer el bien. La cosecha llega a su tiempo.