Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo en donde quiera que fueres.
El valor es posible porque Dios va contigo dondequiera que vayas.
No te canses de hacer el bien. La cosecha llega a su tiempo.
No nos cansemos, pues, de hacer bien; que a su tiempo segaremos, si no hubiéremos desmayado.
No te canses de hacer el bien. La cosecha llega a su tiempo.
RV 19096Y el que es enseñado en la palabra, comunique en todos los bienes al que lo instruye. 7No os engañéis: Dios no puede ser burlado: que todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. 8Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. 9No nos cansemos, pues, de hacer bien; que a su tiempo segaremos, si no hubiéremos desmayado. 10Así que, entre tanto que tenemos tiempo, hagamos bien a todos, y mayormente a los domésticos de la fe. 11Mirad en cuán grandes letras os he escrito de mi mano. 12Todos los que quieren agradar en la carne, éstos os constriñen a que os circuncidéis, solamente por no padecer persecución por la cruz de Cristo.
Pablo defiende la libertad en Cristo: somos justificados por gracia mediante la fe.
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo en donde quiera que fueres.
El valor es posible porque Dios va contigo dondequiera que vayas.
No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Dios promete Su presencia, Su fuerza y Su ayuda cuando el miedo grita.
Jehová en medio de ti, poderoso, él salvará; gozaráse sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cantar.
Dios está contigo, se goza sobre ti y calla de amor por ti.
Y Jehová es el que va delante de ti; él será contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas, ni te intimides.
El Señor va delante de ti y está contigo. No caminas solo.
Jehová es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme?
Si el Señor es tu luz y tu salvación, ¿de quién temerás?