Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no a los hombres; Sabiendo que del Señor recibiréis la compensación de la herencia: porque al Señor Cristo servís.
Trabaja de corazón, como para el Señor y no solo para las personas.
Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas.
Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el sepulcro, adonde tú vas, no hay obra, ni industria, ni ciencia, ni sabiduría.
Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas.
RV 19097Anda, y come tu pan con gozo, y bebe tu vino con alegre corazón: porque tus obras ya son agradables a Dios. 8En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza. 9Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de la vida de tu vanidad, que te son dados debajo del sol, todos los días de tu vanidad; porque esta es tu parte en la vida, y en tu trabajo con que te afanas debajo del sol. 10Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el sepulcro, adonde tú vas, no hay obra, ni industria, ni ciencia, ni sabiduría. 11Tornéme, y vi debajo del sol, que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontece a todos. 12Porque el hombre tampoco conoce su tiempo: como los peces que son presos en la mala red, y como las aves que se prenden en lazo, así son enlazados los hijos de los hombres en el tiempo malo, cuando cae de repente sobre ellos. 13También vi esta sabiduría debajo del sol, la cual me parece grande:
La reflexión honesta de un maestro sobre el tiempo, el trabajo y el sentido de la vida.
Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no a los hombres; Sabiendo que del Señor recibiréis la compensación de la herencia: porque al Señor Cristo servís.
Trabaja de corazón, como para el Señor y no solo para las personas.
Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.
Encomienda al Señor tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Busca primero a Dios, y lo que necesitas te será añadido.
Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Dios suplirá todo lo que te falta conforme a Sus riquezas en Cristo.
Y sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros: y ordena en nosotros la obra de nuestras manos, la obra de nuestras manos confirma.
Una oración por tu trabajo: Señor, confirma la obra de nuestras manos.