Y ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza en ti está.
Cuando todo lo demás falló, una respuesta sencilla: mi esperanza está en Ti.
La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que entra hasta dentro del velo;
La esperanza en Dios es un ancla del alma, segura y firme cuando todo lo demás se mueve.
RV 190916Porque los hombres ciertamente por el mayor que ellos juran: y el fin de todas sus controversias es el juramento para confirmación. 17Por lo cual, queriendo Dios mostrar más abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, interpuso juramento; 18Para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo, los que nos acogemos a trabarnos de la esperanza propuesta: 19La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que entra hasta dentro del velo; 20Donde entró por nosotros como precursor Jesús, hecho Pontífice eternalmente según el orden de Melchîsedec.
Una carta a creyentes tentados a rendirse, que muestra a Jesús como superior a todo lo anterior.
Y ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza en ti está.
Cuando todo lo demás falló, una respuesta sencilla: mi esperanza está en Ti.
¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te conturbas en mí? Espera a Dios; porque aun le tengo de alabar; es él salvamento delante de mí, y el Dios mío.
Una pregunta honesta a tu propia alma, respondida con esperanza en Dios.
Y no sólo esto, mas aun nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; Y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios está derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos es dado.
El sufrimiento no se desperdicia: produce paciencia, carácter probado y una esperanza que no avergüenza, porque el amor de Dios fue derramado en tu corazón.
Mas los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
Esperar en el Señor renueva las fuerzas: correrás y no te cansarás.