Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz creyendo, para que abundéis en esperanza por la virtud del Espíritu Santo.
Dios es llamado el Dios de esperanza. Te llena de gozo y paz mientras confías en Él.
Esperar en el Señor renueva las fuerzas: correrás y no te cansarás.
Mas los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
Esperar en el Señor renueva las fuerzas: correrás y no te cansarás.
RV 190928¿No has sabido, no has oído que el Dios del siglo es Jehová, el cual crió los términos de la tierra? No se trabaja, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. 29El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. 30Los mancebos se fatigan y se cansan, los mozos flaquean y caen: 31Mas los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
Un profeta que habla a Israel en crisis, lleno de promesas de consuelo y de un Salvador que viene.
Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz creyendo, para que abundéis en esperanza por la virtud del Espíritu Santo.
Dios es llamado el Dios de esperanza. Te llena de gozo y paz mientras confías en Él.
Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
Dicho a un pueblo en el exilio: los pensamientos de Dios hacia ti son de paz y de un futuro con esperanza.
Es por la misericordia de Jehová que no somos consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.
Escrito después de una catástrofe: las misericordias de Dios no se agotan. Son nuevas cada mañana.
Y sabemos que a los que a Dios aman, todas las cosas les ayudan a bien, es a saber, a los que conforme al propósito son llamados.
No todo es bueno, pero Dios obra en todas las cosas para bien de los que le aman.
Es pues la fe la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven.
La fe da sustancia a lo que esperas, incluso antes de poder verlo.