EN

Isaías 53:5

Cristo fue herido por nosotros, y por Su llaga fuimos curados.

Isaías 53:5
Mas él herido fué por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados.

Cristo fue herido por nosotros, y por Su llaga fuimos curados.

RV 1909

Isaías 53:5 en contexto

2Y subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca: no hay parecer en él, ni hermosura: verlo hemos, mas sin atractivo para que le deseemos. 3Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto: y como que escondimos de él el rostro, fué menospreciado, y no lo estimamos. 4Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5Mas él herido fué por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados. 6Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino: mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. 7Angustiado él, y afligido, no abrió su boca: como cordero fué llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. 8De la cárcel y del juicio fué quitado; y su generación ¿quién la contará? Porque cortado fué de la tierra de los vivientes; por la rebelión de mi pueblo fué herido.

Un profeta que habla a Israel en crisis, lleno de promesas de consuelo y de un Salvador que viene.

Aparece en

Versículos relacionados

Jeremías 17:14
Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo: porque tú eres mi alabanza.

Una oración corta que puedes hacer tuya: sáname, Señor, y seré sano.

Salmos 147:3
El sana a los quebrantados de corazón, y liga sus heridas.

Dios sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas, una por una.

Jeremías 30:17
Mas yo haré venir sanidad para ti, y te sanaré de tus heridas, dice Jehová; porque Arrojada te llamaron, diciendo: Esta es Sión, a la que nadie busca.

Dios promete devolver la salud y sanar heridas, incluso a quienes otros dieron por perdidos.

Santiago 5:14-15
¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si estuviere en pecados, le serán perdonados.

La iglesia está llamada a orar por el enfermo. No tienes que cargar la enfermedad solo.

Salmos 103:2-3
Bendice, alma mía a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias;

Recuerda Sus beneficios: Él perdona todas tus iniquidades y sana tus dolencias.