Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo: porque tú eres mi alabanza.
Una oración corta que puedes hacer tuya: sáname, Señor, y seré sano.
La iglesia está llamada a orar por el enfermo. No tienes que cargar la enfermedad solo.
¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si estuviere en pecados, le serán perdonados.
La iglesia está llamada a orar por el enfermo. No tienes que cargar la enfermedad solo.
RV 190911He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y piadoso. 12Mas sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por otro cualquier juramento; sino vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no; porque no caigáis en condenación. 13¿Está alguno entre vosotros afligido? haga oración. ¿Está alguno alegre? cante salmos. 14¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. 15Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si estuviere en pecados, le serán perdonados. 16Confesaos vuestras faltas unos a otros, y rogad los unos por los otros, para que seáis sanos; la oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho. 17Elías era hombre sujeto a semejantes pasiones que nosotros, y rogó con oración que no lloviese, y no llovió sobre la tierra en tres años y seis meses. 18Y otra vez oró, y el cielo dió lluvia, y la tierra produjo su fruto.
Sabiduría práctica para vivir la fe, escrita por el hermano de Jesús.
Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo: porque tú eres mi alabanza.
Una oración corta que puedes hacer tuya: sáname, Señor, y seré sano.
El sana a los quebrantados de corazón, y liga sus heridas.
Dios sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas, una por una.
Mas yo haré venir sanidad para ti, y te sanaré de tus heridas, dice Jehová; porque Arrojada te llamaron, diciendo: Esta es Sión, a la que nadie busca.
Dios promete devolver la salud y sanar heridas, incluso a quienes otros dieron por perdidos.
Bendice, alma mía a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias;
Recuerda Sus beneficios: Él perdona todas tus iniquidades y sana tus dolencias.
Mas él herido fué por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados.
Cristo fue herido por nosotros, y por Su llaga fuimos curados.