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Malaquías 4:2

Malaquías 4:2
Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salud: y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada.

Una de las últimas promesas de los profetas del Antiguo Testamento: un sol de justicia que nace, y en sus alas trae salud (3:20 en algunas Biblias católicas).

RV 1909

Malaquías 4:2 en contexto

1Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno; y todos los soberbios, y todos los que hacen maldad, serán estopa; y aquel día que vendrá, los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos, el cual no les dejará ni raíz ni rama. 2Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salud: y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada. 3Y hollaréis a los malos, los cuales serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies, en el día que yo hago, ha dicho Jehová de los ejércitos. 4Acordaos de la ley de Moisés mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel. 5He aquí, yo os envío a Elías el profeta, antes que venga el día de Jehová grande y terrible.

El último de los profetas en la mayoría de las Biblias cristianas: Dios llama de vuelta a un pueblo cansado y promete un nuevo amanecer.

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Versículos relacionados

Jeremías 30:17
Mas yo haré venir sanidad para ti, y te sanaré de tus heridas, dice Jehová; porque Arrojada te llamaron, diciendo: Esta es Sión, a la que nadie busca.

Dicho a Sión cuando otros la llamaban la desechada a quien nadie busca: la promesa de Dios a Su pueblo de sanar sus heridas y restaurarlo.

1 Pedro 2:24
El cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos a los pecados, vivamos a la justicia: por la herida del cual habéis sido sanados.

Pedro aplica Isaías 53 a la cruz: Cristo llevó nuestros pecados, y por Su herida fuimos sanados, ante todo del pecado.