Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.
Apóyate en Dios y no en tu propia prudencia, y Él enderezará tu camino.
Estad quietos, y conoced que yo soy Dios: ensalzado he de ser entre las gentes, ensalzado seré en la tierra.
Dicho sobre un mundo en alboroto: deja de luchar y recuerda quién es Dios. No tienes que sostenerlo todo tú.
RV 1909“Estad quietos” suele leerse como una invitación al silencio. El verbo hebreo es más fuerte y más amplio: soltar, detenerse, dejar de pelear, bajar las manos. En el salmo, Dios habla sobre un mundo ruidoso y les dice tanto a las naciones en guerra como a su propio pueblo que se detengan y reconozcan quién es Dios. Está en plural, “estad” y “conoced”, porque se dirige a todos. Las “gentes” son las naciones, los pueblos de la tierra, y ensalzado significa exaltado, honrado.
El Salmo 46 es un canto de confianza que el encabezado relaciona con los hijos de Coré, músicos del templo. Empieza con la tierra que tiembla y el mar que brama, y aun así Dios es amparo y fortaleza, y un río alegra la ciudad de Dios. Justo antes de este versículo, Dios “hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra”, quiebra el arco y quema los carros. Entonces habla. Alrededor se repite el estribillo: “Jehová de los ejércitos es con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob”. Selah es una indicación musical o litúrgica de sentido incierto, quizá una pausa. El himno de Lutero Castillo fuerte es nuestro Dios nació de este salmo.
Muchos usan el versículo para la oración en silencio y el retiro, y es un buen uso: la quietud abre espacio para conocer a Dios. El texto original añade algo: es primero un llamado a dejar de pelear y de entrar en pánico, a dejar que Dios sea Dios cuando todo está revuelto. Esa quietud puede vivirse en el pasillo de un hospital tanto como en un cuarto tranquilo.
Lee también Éxodo 14:14 e Isaías 30:15.
7Jehová de los ejércitos es con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. (Selah.) 8Venid, ved las obras de Jehová, que ha puesto asolamientos en la tierra. 9Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra: que quiebra el arco, corta la lanza, y quema los carros en el fuego. 10Estad quietos, y conoced que yo soy Dios: ensalzado he de ser entre las gentes, ensalzado seré en la tierra. 11Jehová de los ejércitos es con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. (Selah.)
El libro de oración de Israel: cantos de confianza, lamento, gratitud y alabanza, muchos de David.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.
Apóyate en Dios y no en tu propia prudencia, y Él enderezará tu camino.
Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si alguna alabanza, en esto pensad.
Una salida práctica cuando los pensamientos dan vueltas: elige pensar en lo verdadero, puro y amable.
En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me harás estar confiado.
Un versículo para la noche: acuéstate en paz, porque el Señor te hace vivir confiado.
Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado.
Una promesa para apoyarse, no un examen que aprobar: Dios mismo guarda en paz a quien se apoya en Él.