Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado.
La mente que permanece en Dios es guardada en completa paz.
Apóyate en Dios y no en tu propia prudencia, y Él enderezará tu camino.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.
Apóyate en Dios y no en tu propia prudencia, y Él enderezará tu camino.
RV 19092Porque largura de días, y años de vida y paz te aumentarán. 3Misericordia y verdad no te desamparen; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón: 4Y hallarás gracia y buena opinión en los ojos de Dios y de los hombres. 5Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia. 6Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas. 7No seas sabio en tu opinión: teme a Jehová, y apártate del mal; 8Porque será medicina a tu ombligo, y tuétano a tus huesos. 9Honra a Jehová de tu sustancia, y de las primicias de todos tus frutos;
Dichos breves de sabiduría práctica para la vida diaria, muchos atribuidos a Salomón.
Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado.
La mente que permanece en Dios es guardada en completa paz.
Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si alguna alabanza, en esto pensad.
Una salida práctica de los pensamientos en espiral: elige pensar en lo verdadero, puro y amable.
Destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios, y cautivando todo intento a la obediencia de Cristo;
No tienes que obedecer cada pensamiento. Puedes llevarlo cautivo a Cristo.
Y no os conforméis a este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Dios renueva tu manera de pensar, para que no te moldee la presión que te rodea.
En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma.
Cuando los pensamientos se multiplican dentro de ti, el consuelo de Dios todavía trae alegría.