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Proverbios 3:5-6

Apóyate en Dios y no en tu propia prudencia, y Él enderezará tu camino.

Proverbios 3:5-6
Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.

Apóyate en Dios y no en tu propia prudencia, y Él enderezará tu camino.

RV 1909

Proverbios 3:5-6 en contexto

2Porque largura de días, y años de vida y paz te aumentarán. 3Misericordia y verdad no te desamparen; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón: 4Y hallarás gracia y buena opinión en los ojos de Dios y de los hombres. 5Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia. 6Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas. 7No seas sabio en tu opinión: teme a Jehová, y apártate del mal; 8Porque será medicina a tu ombligo, y tuétano a tus huesos. 9Honra a Jehová de tu sustancia, y de las primicias de todos tus frutos;

Dichos breves de sabiduría práctica para la vida diaria, muchos atribuidos a Salomón.

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Versículos relacionados

Isaías 26:3
Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado.

La mente que permanece en Dios es guardada en completa paz.

Filipenses 4:8
Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si alguna alabanza, en esto pensad.

Una salida práctica de los pensamientos en espiral: elige pensar en lo verdadero, puro y amable.

2 Corintios 10:5
Destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios, y cautivando todo intento a la obediencia de Cristo;

No tienes que obedecer cada pensamiento. Puedes llevarlo cautivo a Cristo.

Romanos 12:2
Y no os conforméis a este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Dios renueva tu manera de pensar, para que no te moldee la presión que te rodea.

Salmos 94:19
En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma.

Cuando los pensamientos se multiplican dentro de ti, el consuelo de Dios todavía trae alegría.