Porque somos hechura suya, criados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas.
Eres hechura de Dios, creado en Cristo para buenas obras que Él preparó de antemano.
Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es vano.
Porque Cristo resucitó, nada de lo que haces para el Señor se pierde: tu trabajo en el Señor no es vano.
RV 190955¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿dónde, oh sepulcro, tu victoria? 56Ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y la potencia del pecado, la ley. 57Mas a Dios gracias, que nos da la victoria por el Señor nuestro Jesucristo. 58Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es vano.
Pablo escribe a una iglesia dividida sobre la unidad, el amor y la resurrección.
Porque somos hechura suya, criados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas.
Eres hechura de Dios, creado en Cristo para buenas obras que Él preparó de antemano.
En toda labor hay fruto: mas la palabra de los labios solamente empobrece.
Todo trabajo honesto da fruto; las palabras solas empobrecen.
Desea, y nada alcanza el alma del perezoso: mas el alma de los diligentes será engordada.
Desear no es lo mismo que hacer: el diligente es el que queda saciado.
Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el sepulcro, adonde tú vas, no hay obra, ni industria, ni ciencia, ni sabiduría.
Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas.