EN

Colosenses 3:17

Todo lo que hagas, de palabra o de hecho, hazlo dando gracias a Dios.

Colosenses 3:17
Y todo lo que hacéis, sea de palabra, o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por él.

Todo lo que hagas, de palabra o de hecho, hazlo dando gracias a Dios.

RV 1909

Colosenses 3:17 en contexto

14Y sobre todas estas cosas vestíos de caridad, la cual es el vínculo de la perfección. 15Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la cual asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos. 16La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos los unos a los otros con salmos e himnos y canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor. 17Y todo lo que hacéis, sea de palabra, o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por él. 18Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor. 19Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis desapacibles con ellas. 20Hijos, obedeced a vuestros padres en todo; porque esto agrada al Señor.

Pablo señala a una iglesia joven que Cristo es suficiente, y muestra cómo es la vida nueva en casa.

Aparece en

Versículos relacionados

Salmos 107:1
Alabad a Jehová, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia.

Alaba al Señor, porque Él es bueno. Para siempre es Su misericordia.

1 Tesalonicenses 5:18
Dad gracias en todo; porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.

Da gracias en todo. La gratitud es la voluntad de Dios para ti.

Salmos 100:4
Entrad por sus puertas con reconocimiento, por sus atrios con alabanza: alabadle, bendecid su nombre.

Entra por Sus puertas con acción de gracias y por Sus atrios con alabanza.

Salmos 136:1
Alabad a Jehová, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia.

Un cántico de gratitud con un estribillo que no termina: para siempre es Su misericordia.

Santiago 1:17
Toda buena dádiva y todo don perfecto es de lo alto, que desciende del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

Toda buena dádiva y todo don perfecto descienden de lo alto, del Padre de las luces.