Alabad a Jehová, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia.
Alaba al Señor, porque Él es bueno. Para siempre es Su misericordia.
Todo lo que hagas, de palabra o de hecho, hazlo dando gracias a Dios.
Y todo lo que hacéis, sea de palabra, o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por él.
Todo lo que hagas, de palabra o de hecho, hazlo dando gracias a Dios.
RV 190914Y sobre todas estas cosas vestíos de caridad, la cual es el vínculo de la perfección. 15Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la cual asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos. 16La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos los unos a los otros con salmos e himnos y canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor. 17Y todo lo que hacéis, sea de palabra, o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por él. 18Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor. 19Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis desapacibles con ellas. 20Hijos, obedeced a vuestros padres en todo; porque esto agrada al Señor.
Pablo señala a una iglesia joven que Cristo es suficiente, y muestra cómo es la vida nueva en casa.
Alabad a Jehová, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia.
Alaba al Señor, porque Él es bueno. Para siempre es Su misericordia.
Dad gracias en todo; porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
Da gracias en todo. La gratitud es la voluntad de Dios para ti.
Entrad por sus puertas con reconocimiento, por sus atrios con alabanza: alabadle, bendecid su nombre.
Entra por Sus puertas con acción de gracias y por Sus atrios con alabanza.
Alabad a Jehová, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia.
Un cántico de gratitud con un estribillo que no termina: para siempre es Su misericordia.
Toda buena dádiva y todo don perfecto es de lo alto, que desciende del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.
Toda buena dádiva y todo don perfecto descienden de lo alto, del Padre de las luces.