Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
Dios es amparo y pronto auxilio, ahora mismo, en esta angustia.
El cuidado congojoso en el corazón del hombre, lo abate; mas la buena palabra lo alegra.
La congoja abate el corazón, y una buena palabra lo vuelve a alegrar.
RV 190922Los labios mentirosos son abominación a Jehová: mas los obradores de verdad su contentamiento. 23El hombre cuerdo encubre la ciencia: mas el corazón de los necios publica la necedad. 24La mano de los diligentes se enseñoreará: mas la negligencia será tributaria. 25El cuidado congojoso en el corazón del hombre, lo abate; mas la buena palabra lo alegra. 26El justo hace ventaja a su prójimo: mas el camino de los impíos les hace errar. 27El indolente no chamuscará su caza: mas el haber precioso del hombre es la diligencia. 28En el camino de la justicia está la vida; y la senda de su vereda no es muerte.
Dichos breves de sabiduría práctica para la vida diaria, muchos atribuidos a Salomón.
Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
Dios es amparo y pronto auxilio, ahora mismo, en esta angustia.
Busqué a Jehová, y él me oyó, y libróme de todos mis temores.
El testimonio de David en un tiempo de miedo: buscó al Señor, y el Señor le respondió y lo libró de todos sus temores.