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Salmos 34:4

Salmos 34:4
Busqué a Jehová, y él me oyó, y libróme de todos mis temores.

El testimonio de David en un tiempo de miedo: buscó al Señor, y el Señor le respondió y lo libró de todos sus temores.

RV 1909

Salmos 34:4 en contexto

1Bendeciré a Jehová en todo tiempo; su alabanza será siempre en mi boca. 2En Jehová se gloriará mi alma: oiránlo los mansos, y se alegrarán. 3Engrandeced a Jehová conmigo, y ensalcemos su nombre a una. 4Busqué a Jehová, y él me oyó, y libróme de todos mis temores. 5A él miraron y fueron alumbrados: y sus rostros no se avergonzaron. 6Este pobre clamó, y oyóle Jehová, y librólo de todas sus angustias. 7El ángel de Jehová acampa en derredor de los que le temen, y los defiende.

El libro de oración de Israel: cantos de confianza, lamento, gratitud y alabanza, muchos de David.

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Versículos relacionados

Salmos 46:1
Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

Dios es amparo y pronto auxilio, ahora mismo, en esta angustia.

Mateo 6:34
Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán.

Jesús te invita a cargar solo con el día de hoy. Los afanes de mañana pueden esperar a mañana.

Proverbios 12:25
El cuidado congojoso en el corazón del hombre, lo abate; mas la buena palabra lo alegra.

La congoja abate el corazón, y una buena palabra lo vuelve a alegrar.

Salmos 94:19
En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma.

Cuando los pensamientos se multiplican dentro de ti, el consuelo de Dios todavía trae alegría.