Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero: mas ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. También si dos durmieren juntos, se calentarán; mas ¿cómo se calentará uno solo? Y si alguno prevaleciere contra el uno, dos estarán contra él; y cordón de tres dobleces no presto se rompe.
El Predicador alaba la compañía: mejores son dos que uno, se levantan el uno al otro, y cordón de tres dobleces no presto se rompe. Muchas parejas ven a Dios en el tercer hilo.