Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y allegarse ha a su mujer, y serán una sola carne.
El matrimonio desde el principio: dejar padre y madre, unirse el uno al otro, ser una sola carne.
Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero: mas ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. También si dos durmieren juntos, se calentarán; mas ¿cómo se calentará uno solo? Y si alguno prevaleciere contra el uno, dos estarán contra él; y cordón de tres dobleces no presto se rompe.
El Predicador alaba la compañía: mejores son dos que uno, se levantan el uno al otro, y cordón de tres dobleces no presto se rompe. Muchas parejas ven a Dios en el tercer hilo.
RV 19096Mas vale el un puño lleno con descanso, que ambos puños llenos con trabajo y aflicción de espíritu. 7Yo me torné otra vez, y vi vanidad debajo del sol. 8Está un hombre solo y sin sucesor; que ni tiene hijo ni hermano; mas nunca cesa de trabajar, ni sus ojos se hartan de sus riquezas, ni se pregunta: ¿Para quién trabajo yo, y defraudo mi alma del bien? También esto es vanidad, y duro trabajo. 9Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. 10Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero: mas ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. 11También si dos durmieren juntos, se calentarán; mas ¿cómo se calentará uno solo? 12Y si alguno prevaleciere contra el uno, dos estarán contra él; y cordón de tres dobleces no presto se rompe. 13Mejor es el muchacho pobre y sabio, que el rey viejo y fatuo que no sabe ser aconsejado. 14Porque de la cárcel salió para reinar; mientras el nacido en su reino se hizo pobre. 15Vi todos los vivientes debajo del sol caminando con el muchacho sucesor, que estará en lugar de aquél.
La reflexión honesta del Predicador sobre el tiempo, el trabajo y el sentido de la vida.
Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y allegarse ha a su mujer, y serán una sola carne.
El matrimonio desde el principio: dejar padre y madre, unirse el uno al otro, ser una sola carne.
Con toda humildad y mansedumbre, con paciencia soportando los unos a los otros en amor; Solícitos a guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.
La humildad, la mansedumbre y la paciencia guardan el vínculo de la paz.
Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,
La palabra de Pablo a los esposos: ama a tu esposa como Cristo amó a la iglesia, entregándote por ella.
La cordura del hombre detiene su furor; y su honra es disimular la ofensa.
La cordura detiene el enojo, y pasar por alto una ofensa es una forma de honra.
No os venguéis vosotros mismos, amados míos; antes dad lugar a la ira; porque escrito está: Mía es la venganza: yo pagaré, dice el Señor.
No tienes que vengarte. Dejar la justicia en manos de Dios es parte de perdonar.