Porque tú poseiste mis riñones; cubrísteme en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: estoy maravillado, y mi alma lo conoce mucho.
Cada vida es formada por Dios: hecha de manera formidable y maravillosa.
Los hijos son herencia del Señor, un regalo y una recompensa.
He aquí, heredad de Jehová son los hijos: cosa de estima el fruto del vientre.
Los hijos son herencia del Señor, un regalo y una recompensa.
RV 19091SI Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican: si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guarda. 2Por demás os es el madrugar a levantaros, el veniros tarde a reposar, el comer pan de dolores: pues que a su amado dará Dios el sueño. 3He aquí, heredad de Jehová son los hijos: cosa de estima el fruto del vientre. 4Como saetas en mano del valiente, así son los hijos habidos en la juventud. 5Bienaventurado el hombre que hinchió su aljaba de ellos: no será avergonzado cuando hablare con los enemigos en la puerta.
El libro de oración de Israel: cantos de confianza, lamento, gratitud y alabanza, muchos de David.
Porque tú poseiste mis riñones; cubrísteme en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: estoy maravillado, y mi alma lo conoce mucho.
Cada vida es formada por Dios: hecha de manera formidable y maravillosa.
Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que salieses de la matriz te santifiqué, te dí por profeta a las gentes.
Antes de que fueras formado, Dios ya te conocía.
Por este niño oraba, y Jehová me dió lo que le pedí.
Las palabras de Ana sobre su bebé: por este niño oraba.
Jehová te bendiga, y te guarde: Haga resplandecer Jehová su rostro sobre ti, y haya de ti misericordia: Jehová alce a ti su rostro, y ponga en ti paz.
La bendición sacerdotal: el Señor te bendiga, te guarde y te dé paz.
Y Jesús dijo: Dejad a los niños, y no les impidáis de venir a mí; porque de los tales es el reino de los cielos.
Jesús recibe a los niños: de los tales es el reino de los cielos.