Tú eres mi refugio; me guardarás de angustia; con cánticos de liberación me rodearás. (Selah.)
Dios mismo es el refugio: te guarda de la angustia y te rodea de cánticos de liberación.
Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio.
David acumula nombres para Dios después de ser librado: roca mía, castillo mío, mi libertador, mi refugio.
RV 19091Amarte he, oh Jehová, fortaleza mía. 2Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio. 3Invocaré a Jehová, digno de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos. 4Cercáronme dolores de muerte, y torrentes de perversidad me atemorizaron. 5Dolores del sepulcro me rodearon, previniéronme lazos de muerte.
El libro de oración de Israel: cantos de confianza, lamento, gratitud y alabanza, muchos de David.
Tú eres mi refugio; me guardarás de angustia; con cánticos de liberación me rodearás. (Selah.)
Dios mismo es el refugio: te guarda de la angustia y te rodea de cánticos de liberación.
Toda herramienta que fuere fabricada contra ti, no prosperará; y tú condenarás toda lengua que se levantare contra ti en juicio. Esta es la heredad de los siervos de Jehová, y su justicia de por mí, dijo Jehová.
Dicho a la Jerusalén restaurada: ninguna arma forjada contra los siervos de Dios prosperará.
Jehová te bendiga, y te guarde: Haga resplandecer Jehová su rostro sobre ti, y haya de ti misericordia: Jehová alce a ti su rostro, y ponga en ti paz.
La bendición sacerdotal: el Señor te bendiga, te guarde y te dé paz.