Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio.
David acumula nombres para Dios después de ser librado: roca mía, castillo mío, mi libertador, mi refugio.
Tú eres mi refugio; me guardarás de angustia; con cánticos de liberación me rodearás. (Selah.)
Dios mismo es el refugio: te guarda de la angustia y te rodea de cánticos de liberación.
RV 19094Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; volvióse mi verdor en sequedades de estío. (Selah.) 5Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Confesaré, dije, contra mí mis rebeliones a Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado. (Selah.) 6Por esto orará a ti todo santo en el tiempo de poder hallarte: ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él. 7Tú eres mi refugio; me guardarás de angustia; con cánticos de liberación me rodearás. (Selah.) 8Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar: sobre ti fijaré mis ojos. 9No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento: con cabestro y con freno su boca ha de ser reprimida, para que no lleguen a ti. 10Muchos dolores para el impío; mas el que espera en Jehová, lo cercará misericordia.
El libro de oración de Israel: cantos de confianza, lamento, gratitud y alabanza, muchos de David.
Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio.
David acumula nombres para Dios después de ser librado: roca mía, castillo mío, mi libertador, mi refugio.
Toda herramienta que fuere fabricada contra ti, no prosperará; y tú condenarás toda lengua que se levantare contra ti en juicio. Esta es la heredad de los siervos de Jehová, y su justicia de por mí, dijo Jehová.
Dicho a la Jerusalén restaurada: ninguna arma forjada contra los siervos de Dios prosperará.