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Salmos 41:3

Salmos 41:3
Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor: mullirás toda su cama en su enfermedad.

Se dice de quien cuida del pobre (v. 1): en el lecho del dolor el Señor lo sostiene y lo cuida. Una imagen del cuidado de Dios por el enfermo.

RV 1909

Salmos 41:3 en contexto

1Bienaventurado el que piensa en el pobre: en el día malo lo librará Jehová. 2Jehová lo guarde, y le dé vida: sea bienaventurado en la tierra, y no lo entregues a la voluntad de sus enemigos. 3Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor: mullirás toda su cama en su enfermedad. 4Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí; sana mi alma, porque contra ti he pecado. 5Mis enemigos dicen mal de mí preguntando: ¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre? 6Y si venía a verme, hablaba mentira: su corazón se amontonaba iniquidad; y salido fuera, hablábala.

El libro de oración de Israel: cantos de confianza, lamento, gratitud y alabanza, muchos de David.

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Versículos relacionados

2 Corintios 12:9
Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo.

Tu debilidad es el lugar donde la gracia y el poder de Dios se ven con más claridad.

Salmos 103:2-3
Bendice, alma mía a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias;

David enumera los beneficios de Dios: el perdón y la sanidad vienen de Él. Recuerda lo que ya ha hecho.

Santiago 5:14-15
¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si estuviere en pecados, le serán perdonados.

No cargues la enfermedad solo: llama a los ancianos de la iglesia para que oren por ti y te unjan. A ellos les toca orar y al Señor sanar; una oración sin la respuesta esperada no es un veredicto sobre tu fe.

Salmos 73:26
Mi carne y mi corazón desfallecen: mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.

Escrito por alguien a quien le fallaban el cuerpo y el ánimo: Dios sigue siendo la fortaleza del corazón cuando todo lo demás falla.