Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Pablo aprendió que en abundancia o en necesidad, Cristo da la fuerza para lo que venga.
Tu debilidad es el lugar donde la gracia y el poder de Dios se ven con más claridad.
Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo.
Tu debilidad es el lugar donde la gracia y el poder de Dios se ven con más claridad.
RV 19096Por lo cual si quisiere gloriarme, no seré insensato: porque diré verdad: empero lo dejo, porque nadie piense de mí más de lo que en mí ve, u oye de mí. 7Y porque la grandeza de las revelaciones no me levante descomedidamente, me es dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera. 8Por lo cual tres veces he rogado al Señor, que se quite de mí. 9Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo. 10Por lo cual me gozo en las flaquezas, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias por Cristo; porque cuando soy flaco, entonces soy poderoso. 11Heme hecho un necio en gloriarme: vosotros me constreñisteis; pues yo había de ser alabado de vosotros: porque en nada he sido menos que los sumos apóstoles, aunque soy nada. 12Con todo esto, las señales de apóstol han sido hechas entre vosotros en toda paciencia, en señales, y en prodigios, y en maravillas.
La carta más personal de Pablo, sobre el sufrimiento, la debilidad y el consuelo de Dios.
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Pablo aprendió que en abundancia o en necesidad, Cristo da la fuerza para lo que venga.
Mas los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
Esperar en el Señor renueva las fuerzas: correrás y no te cansarás.
El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
Cuando ya no te queda nada, Dios da fuerzas al cansado.
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo en donde quiera que fueres.
El valor es posible porque Dios va contigo dondequiera que vayas.
Jehová es mi fortaleza y mi escudo: en él esperó mi corazón, y fuí ayudado; por lo que se gozó mi corazón, y con mi canción le alabaré.
El Señor es fortaleza y escudo. La confianza se vuelve ayuda, y la ayuda un canto.