Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salvará a los contritos de espíritu.
Dios no está lejos de un corazón quebrantado. Se acerca a él.
Los cristianos también lloran, pero con esperanza: los que mueren en Jesús estarán con Él.
Tampoco, hermanos, queremos que ignoréis acerca de los que duermen, que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con él a los que durmieron en Jesús.
Los cristianos también lloran, pero con esperanza: los que mueren en Jesús estarán con Él.
RV 190910Y también lo hacéis así con todos los hermanos que están por toda Macedonia. Empero os rogamos, hermanos, que abundéis más; 11Y que procuréis tener quietud, y hacer vuestros negocios, y obréis de vuestras manos de la manera que os hemos mandado; 12A fin de que andéis honestamente para con los extraños, y no necesitéis de nada. 13Tampoco, hermanos, queremos que ignoréis acerca de los que duermen, que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. 14Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con él a los que durmieron en Jesús. 15Por lo cual, os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no seremos delanteros a los que durmieron. 16Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero: 17Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes a recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
Una de las primeras cartas de Pablo, que anima a una iglesia joven bajo presión.
Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salvará a los contritos de espíritu.
Dios no está lejos de un corazón quebrantado. Se acerca a él.
Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación.
Jesús llama bienaventurados a los que lloran, porque se les promete consolación.
Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas.
La promesa de un día sin lágrimas, sin muerte, sin llanto y sin dolor.
El sana a los quebrantados de corazón, y liga sus heridas.
Dios sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas, una por una.
Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?
Dicho junto a una tumba: en Jesús, la muerte no es el final de la historia.