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Salmos 34:18

Dios no está lejos de un corazón quebrantado. Se acerca a él.

Salmos 34:18
Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salvará a los contritos de espíritu.

Dios no está lejos de un corazón quebrantado. Se acerca a él.

RV 1909

Salmos 34:18 en contexto

15Los ojos de Jehová están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos. 16La ira de Jehová contra los que mal hacen, para cortar de la tierra la memoria de ellos. 17Clamaron los justos, y Jehová oyó, y librólos de todas sus angustias. 18Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salvará a los contritos de espíritu. 19Muchos son los males del justo; mas de todos ellos lo librará Jehová. 20El guarda todos sus huesos; ni uno de ellos será quebrantado. 21Matará al malo la maldad; y los que aborrecen al justo serán asolados.

El libro de oración de Israel: cantos de confianza, lamento, gratitud y alabanza, muchos de David.

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Versículos relacionados

Mateo 5:4
Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación.

Jesús llama bienaventurados a los que lloran, porque se les promete consolación.

Apocalipsis 21:4
Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas.

La promesa de un día sin lágrimas, sin muerte, sin llanto y sin dolor.

Salmos 147:3
El sana a los quebrantados de corazón, y liga sus heridas.

Dios sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas, una por una.

Juan 11:25-26
Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?

Dicho junto a una tumba: en Jesús, la muerte no es el final de la historia.

2 Corintios 1:3-4
Bendito sea el Dios y Padre del Señor Jesucristo, el Padre de misericordias, y el Dios de toda consolación, El cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquiera angustia, con la consolación con que nosotros somos consolados de Dios.

Dios nos consuela en toda tribulación, y ese consuelo un día podrá ayudar a otros.