La blanda respuesta quita la ira: mas la palabra áspera hace subir el furor.
Sabiduría para una discusión común: la respuesta suave calma la ira y la áspera la enciende. Nunca te toca a ti apaciguar a quien te hace daño.
Airaos, y no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo;
El enojo no está prohibido, pero no dejes que se quede a dormir.
RV 190923Y a renovaros en el espíritu de vuestra mente, 24Y vestir el nuevo hombre que es criado conforme a Dios en justicia y en santidad de verdad. 25Por lo cual, dejada la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. 26Airaos, y no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo; 27Ni deis lugar al diablo. 28El que hurtaba, no hurte más; antes trabaje, obrando con sus manos lo que es bueno, para que tenga de qué dar al que padeciere necesidad. 29Ninguna palabra torpe salga de vuestra boca, sino la que sea buena para edificación, para que dé gracia a los oyentes.
Una carta sobre quiénes somos en Cristo y cómo eso transforma nuestras relaciones.
La blanda respuesta quita la ira: mas la palabra áspera hace subir el furor.
Sabiduría para una discusión común: la respuesta suave calma la ira y la áspera la enciende. Nunca te toca a ti apaciguar a quien te hace daño.
Amándoos los unos a los otros con caridad fraternal; previniéndoos con honra los unos a los otros;
Amarse como hermanos y preferirse en honra unos a otros.
Y sobre todo, tened entre vosotros ferviente caridad; porque la caridad cubrirá multitud de pecados.
Amarse con fervor, porque el amor cubre multitud de pecados.
Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdonándoos los unos a los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.
Ser bondadosos y perdonarse unos a otros, como Dios nos perdonó en Cristo. Perdonar no es lo mismo que aceptar el daño.