Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdonándoos los unos a los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.
Sean benignos y perdónense unos a otros, como Dios los perdonó en Cristo.
Ámense como hermanos y prefiéranse en honra unos a otros.
Amándoos los unos a los otros con caridad fraternal; previniéndoos con honra los unos a los otros;
Ámense como hermanos y prefiéranse en honra unos a otros.
RV 19097O si ministerio, en servir; o el que enseña, en doctrina; 8El que exhorta, en exhortar; el que reparte, hágalo en simplicidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría. 9El amor sea sin fingimiento: aborreciendo lo malo, llegándoos a lo bueno; 10Amándoos los unos a los otros con caridad fraternal; previniéndoos con honra los unos a los otros; 11En el cuidado no perezosos; ardientes en espíritu; sirviendo al Señor; 12Gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración; 13Comunicando a las necesidades de los santos; siguiendo la hospitalidad.
La carta más completa de Pablo sobre la gracia, la fe y la vida en el Espíritu, escrita a la iglesia en Roma.
Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdonándoos los unos a los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.
Sean benignos y perdónense unos a otros, como Dios los perdonó en Cristo.
Sufriéndoos los unos a los otros, y perdonándoos los unos a los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
Sopórtense y perdónense, porque el Señor los perdonó.
En todo tiempo ama el amigo; y el hermano para la angustia es nacido.
El verdadero amigo ama en todo tiempo y está presente en la angustia.
Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros: como os he amado, que también os améis los unos a los otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.
El mandamiento nuevo de Jesús: ámense unos a otros como Él los amó.
Por lo cual, consolaos los unos a los otros, y edificaos los unos a los otros, así como lo hacéis.
Consuélense y edifíquense unos a otros. Las relaciones existen para fortalecer.