Sufriéndoos los unos a los otros, y perdonándoos los unos a los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
Sopórtense y perdónense, porque el Señor los perdonó.
Sean benignos y perdónense unos a otros, como Dios los perdonó en Cristo.
Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdonándoos los unos a los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.
Sean benignos y perdónense unos a otros, como Dios los perdonó en Cristo.
RV 190929Ninguna palabra torpe salga de vuestra boca, sino la que sea buena para edificación, para que dé gracia a los oyentes. 30Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual estáis sellados para el día de la redención. 31Toda amargura, y enojo, e ira, y voces, y maledicencia sea quitada de vosotros, y toda malicia: 32Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdonándoos los unos a los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.
Una carta sobre quiénes somos en Cristo y cómo eso transforma nuestras relaciones.
Sufriéndoos los unos a los otros, y perdonándoos los unos a los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
Sopórtense y perdónense, porque el Señor los perdonó.
En todo tiempo ama el amigo; y el hermano para la angustia es nacido.
El verdadero amigo ama en todo tiempo y está presente en la angustia.
Amándoos los unos a los otros con caridad fraternal; previniéndoos con honra los unos a los otros;
Ámense como hermanos y prefiéranse en honra unos a otros.
Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros: como os he amado, que también os améis los unos a los otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.
El mandamiento nuevo de Jesús: ámense unos a otros como Él los amó.
Por lo cual, consolaos los unos a los otros, y edificaos los unos a los otros, así como lo hacéis.
Consuélense y edifíquense unos a otros. Las relaciones existen para fortalecer.