Y todo lo que hacéis, sea de palabra, o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por él.
Todo lo que hagas, de palabra o de hecho, hazlo dando gracias a Dios.
Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y le puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.
El trabajo existía antes de la caída: Dios puso al primer hombre en el huerto para que lo labrara y lo guardase.
RV 190912Y el oro de aquella tierra es bueno: hay allí también bdelio y piedra cornerina. 13El nombre del segundo río es Gihón: éste es el que rodea toda la tierra de Etiopía. 14Y el nombre del tercer río es Hiddekel: éste es el que va delante de Asiria. Y el cuarto río es el Eufrates. 15Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y le puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. 16Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto comerás; 17Mas del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él; porque el día que de él comieres, morirás. 18Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; haréle ayuda idónea para él.
El libro de los comienzos: la creación, la primera familia y la promesa de Dios a Abraham.
Y todo lo que hacéis, sea de palabra, o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por él.
Todo lo que hagas, de palabra o de hecho, hazlo dando gracias a Dios.
No nos cansemos, pues, de hacer bien; que a su tiempo segaremos, si no hubiéremos desmayado.
No te canses de hacer el bien. La cosecha llega a su tiempo.
Por tanto os digo: No os congojéis por vuestra vida, qué habéis de comer, o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir: ¿no es la vida más que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?
Jesús señala a las aves: tu Padre las alimenta, y tú le importas mucho más. No es la preocupación lo que sostiene tu vida.
Y sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros: y ordena en nosotros la obra de nuestras manos, la obra de nuestras manos confirma.
Una oración por tu trabajo: Señor, confirma la obra de nuestras manos.