Porque tú poseiste mis riñones; cubrísteme en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: estoy maravillado, y mi alma lo conoce mucho.
Cada vida es formada por Dios: hecha de manera formidable y maravillosa.
Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.
Instruye al niño en su carrera: aun cuando fuere viejo no se apartará de ella.
Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.
RV 19093El avisado ve el mal, y escóndese: mas los simples pasan, y reciben el daño. 4Riquezas, y honra, y vida, son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová. 5Espinas y lazos hay en el camino del perverso: el que guarda su alma se alejará de ellos. 6Instruye al niño en su carrera: aun cuando fuere viejo no se apartará de ella. 7El rico se enseñoreará de los pobres; y el que toma prestado, siervo es del que empresta. 8El que sembrare iniquidad, iniquidad segará: y consumiráse la vara de su ira. 9El ojo misericordioso será bendito, porque dió de su pan al indigente.
Dichos breves de sabiduría práctica para la vida diaria, muchos atribuidos a Salomón.
Porque tú poseiste mis riñones; cubrísteme en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: estoy maravillado, y mi alma lo conoce mucho.
Cada vida es formada por Dios: hecha de manera formidable y maravillosa.
He aquí, heredad de Jehová son los hijos: cosa de estima el fruto del vientre.
Los hijos son herencia del Señor, un regalo y una recompensa.
Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que salieses de la matriz te santifiqué, te dí por profeta a las gentes.
Antes de que fueras formado, Dios ya te conocía.
Por este niño oraba, y Jehová me dió lo que le pedí.
Las palabras de Ana sobre su bebé: por este niño oraba.
Jehová te bendiga, y te guarde: Haga resplandecer Jehová su rostro sobre ti, y haya de ti misericordia: Jehová alce a ti su rostro, y ponga en ti paz.
La bendición sacerdotal: el Señor te bendiga, te guarde y te dé paz.