EN

Salmos 23:4

Aun en el valle de sombra de muerte, no estás solo.

Salmos 23:4
Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

Aun en el valle de sombra de muerte, no estás solo.

RV 1909

Salmos 23:4 en contexto

1Jehová es mi pastor; nada me faltará. 2En lugares de delicados pastos me hará yacer: junto a aguas de reposo me pastoreará. 3Confortará mi alma; guiaráme por sendas de justicia por amor de su nombre. 4Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: tu vara y tu cayado me infundirán aliento. 5Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores: ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando. 6Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: y en la casa de Jehová moraré por largos días.

El libro de oración de Israel: cantos de confianza, lamento, gratitud y alabanza, muchos de David.

Aparece en

Versículos relacionados

Salmos 34:18
Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salvará a los contritos de espíritu.

Dios no está lejos de un corazón quebrantado. Se acerca a él.

Mateo 5:4
Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación.

Jesús llama bienaventurados a los que lloran, porque se les promete consolación.

Apocalipsis 21:4
Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas.

La promesa de un día sin lágrimas, sin muerte, sin llanto y sin dolor.

Salmos 147:3
El sana a los quebrantados de corazón, y liga sus heridas.

Dios sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas, una por una.

Juan 11:25-26
Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?

Dicho junto a una tumba: en Jesús, la muerte no es el final de la historia.