Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdonándoos los unos a los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.
Sean benignos y perdónense unos a otros, como Dios los perdonó en Cristo.
Consuélense y edifíquense unos a otros. Las relaciones existen para fortalecer.
Por lo cual, consolaos los unos a los otros, y edificaos los unos a los otros, así como lo hacéis.
Consuélense y edifíquense unos a otros. Las relaciones existen para fortalecer.
RV 19098Mas nosotros, que somos del día, estemos sobrios, vestidos de cota de fe y de caridad, y la esperanza de salud por yelmo. 9Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salud por nuestro Señor Jesucristo; 10El cual murió por nosotros, para que o que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él. 11Por lo cual, consolaos los unos a los otros, y edificaos los unos a los otros, así como lo hacéis. 12Y os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan: 13Y que los tengáis en mucha estima por amor de su obra. Tened paz los unos con los otros. 14También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los que andan desordenadamente, que consoléis a los de poco ánimo, que soportéis a los flacos, que seáis sufridos para con todos.
Una de las primeras cartas de Pablo, que anima a una iglesia joven bajo presión.
Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdonándoos los unos a los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.
Sean benignos y perdónense unos a otros, como Dios los perdonó en Cristo.
Sufriéndoos los unos a los otros, y perdonándoos los unos a los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
Sopórtense y perdónense, porque el Señor los perdonó.
En todo tiempo ama el amigo; y el hermano para la angustia es nacido.
El verdadero amigo ama en todo tiempo y está presente en la angustia.
Amándoos los unos a los otros con caridad fraternal; previniéndoos con honra los unos a los otros;
Ámense como hermanos y prefiéranse en honra unos a otros.
Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros: como os he amado, que también os améis los unos a los otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.
El mandamiento nuevo de Jesús: ámense unos a otros como Él los amó.