Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdonándoos los unos a los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.
Sean benignos y perdónense unos a otros, como Dios los perdonó en Cristo.
El mandamiento nuevo de Jesús: ámense unos a otros como Él los amó.
Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros: como os he amado, que también os améis los unos a los otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.
El mandamiento nuevo de Jesús: ámense unos a otros como Él los amó.
RV 190931Entonces como él salió, dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. 32Si Dios es glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo, y luego le glorificará. 33Hijitos, aun un poco estoy con vosotros. Me buscaréis; mas, como dije a los Judíos: Donde yo voy, vosotros no podéis venir; así digo a vosotros ahora. 34Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros: como os he amado, que también os améis los unos a los otros. 35En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. 36Dícele Simón Pedro: Señor, ¿adónde vas? Respondióle Jesús: Donde yo voy, no me puedes ahora seguir; mas me seguirás después. 37Dícele Pedro: Señor, ¿por qué no te puedo seguir ahora? mi alma pondré por ti. 38Respondióle Jesús: ¿Tu alma pondrás por mí? De cierto, de cierto te digo: No cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces.
Escrito por un amigo cercano de Jesús para que los lectores crean y tengan vida en Su nombre.
Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdonándoos los unos a los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.
Sean benignos y perdónense unos a otros, como Dios los perdonó en Cristo.
Sufriéndoos los unos a los otros, y perdonándoos los unos a los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
Sopórtense y perdónense, porque el Señor los perdonó.
En todo tiempo ama el amigo; y el hermano para la angustia es nacido.
El verdadero amigo ama en todo tiempo y está presente en la angustia.
Amándoos los unos a los otros con caridad fraternal; previniéndoos con honra los unos a los otros;
Ámense como hermanos y prefiéranse en honra unos a otros.
Por lo cual, consolaos los unos a los otros, y edificaos los unos a los otros, así como lo hacéis.
Consuélense y edifíquense unos a otros. Las relaciones existen para fortalecer.