Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdonándoos los unos a los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.
Sean benignos y perdónense unos a otros, como Dios los perdonó en Cristo.
El verdadero amigo ama en todo tiempo y está presente en la angustia.
En todo tiempo ama el amigo; y el hermano para la angustia es nacido.
El verdadero amigo ama en todo tiempo y está presente en la angustia.
RV 190914El que comienza la pendencia es como quien suelta las aguas: deja pues la porfía, antes que se enmarañe. 15El que justifica al impío, y el que condena al justo, ambos a dos son abominación a Jehová. 16¿De qué sirve el precio en la mano del necio para comprar sabiduría, no teniendo entendimiento? 17En todo tiempo ama el amigo; y el hermano para la angustia es nacido. 18El hombre falto de entendimiento toca la mano, fiando a otro delante de su amigo. 19La prevaricación ama el que ama pleito; y el que alza su portada, quebrantamiento busca. 20El perverso de corazón nunca hallará bien: y el que revuelve con su lengua, caerá en mal.
Dichos breves de sabiduría práctica para la vida diaria, muchos atribuidos a Salomón.
Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdonándoos los unos a los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.
Sean benignos y perdónense unos a otros, como Dios los perdonó en Cristo.
Sufriéndoos los unos a los otros, y perdonándoos los unos a los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
Sopórtense y perdónense, porque el Señor los perdonó.
Amándoos los unos a los otros con caridad fraternal; previniéndoos con honra los unos a los otros;
Ámense como hermanos y prefiéranse en honra unos a otros.
Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros: como os he amado, que también os améis los unos a los otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.
El mandamiento nuevo de Jesús: ámense unos a otros como Él los amó.
Por lo cual, consolaos los unos a los otros, y edificaos los unos a los otros, así como lo hacéis.
Consuélense y edifíquense unos a otros. Las relaciones existen para fortalecer.