Apártate del mal, y haz el bien; busca la paz, y síguela.
La paz no solo se recibe, también se busca: apártate del mal, haz el bien, busca la paz y síguela.
Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Jesús llama bienaventurados a los que hacen la paz: serán llamados hijos de Dios.
RV 19096Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán hartos. 7Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos alcanzarán misericordia. 8Bienaventurados los de limpio corazón: porque ellos verán a Dios. 9Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios. 10Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia: porque de ellos es el reino de los cielos. 11Bienaventurados sois cuando os vituperaren y os persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo. 12Gozaos y alegraos; porque vuestra merced es grande en los cielos: que así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.
El Evangelio escrito para lectores judíos: la vida y enseñanza de Jesús, incluido el Sermón del Monte.
Apártate del mal, y haz el bien; busca la paz, y síguela.
La paz no solo se recibe, también se busca: apártate del mal, haz el bien, busca la paz y síguela.
Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz creyendo, para que abundéis en esperanza por la virtud del Espíritu Santo.
La oración de Pablo por ti: que el Dios de esperanza te llene de gozo y paz mientras confías en Él, hasta que abundes en esperanza.
Si se puede hacer, cuanto está en vosotros, tened paz con todos los hombres.
En cuanto dependa de ti, vive en paz con todos.
Jehová dará fortaleza a su pueblo: Jehová bendecirá a su pueblo en paz.
Tras un salmo lleno de truenos y tormenta, su última palabra: Jehová bendice a Su pueblo con paz.