EN

Versículos para la familia

Los versículos sobre la familia que más se eligen son Salmos 127:1, Efesios 4:2-3 y Salmos 133:1. La Biblia está llena de familias, y casi ninguna es perfecta. Sus versículos sobre la familia hablan de amor, de paciencia y de una fe que se transmite en casa, y de un Dios que “hace habitar en familia los solos”.

Un versículo para ti

Salmos 127:1
Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican: si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guarda.

Si Jehová no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican. La fuerza de un hogar empieza en Él.

RV 1909

17 versículos para la familia

Salmos 127:1
Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican: si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guarda.

Si Jehová no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican. La fuerza de un hogar empieza en Él.

Efesios 4:2-3
Con toda humildad y mansedumbre, con paciencia soportando los unos a los otros en amor; Solícitos a guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.

La humildad, la mansedumbre y la paciencia guardan el vínculo de la paz.

Salmos 133:1
¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos igualmente en uno!

Un cántico sobre lo bueno que es que los hermanos, en la familia o en el pueblo de Dios, vivan unidos.

Isaías 49:15
¿Olvidaráse la mujer de lo que parió, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque se olviden ellas, yo no me olvidaré de ti.

Aunque una madre pudiera olvidar a su hijo, Dios dice: yo no me olvidaré de ti.

Romanos 12:10
Amándoos los unos a los otros con caridad fraternal; previniéndoos con honra los unos a los otros;

Ámense como hermanos y prefiéranse en honra unos a otros.

Salmos 103:17
Mas la misericordia de Jehová desde el siglo y hasta el siglo sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos;

La misericordia de Dios dura de generación en generación, hasta los hijos de los hijos.

Deuteronomio 6:6-7
Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón: Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes:

La fe se transmite en casa, en la conversación de cada día: a la mesa, en el camino, al acostarse y al levantarse.

Josué 24:15
Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron de esotra parte del río, o a los dioses de los Amorrheos en cuya tierra habitáis: que yo y mi casa serviremos a Jehová.

La decisión de Josué ante todo Israel: yo y mi casa serviremos a Jehová.

1 Pedro 4:8
Y sobre todo, tened entre vosotros ferviente caridad; porque la caridad cubrirá multitud de pecados.

Ámense con fervor, porque el amor cubre multitud de pecados.

Colosenses 3:13
Sufriéndoos los unos a los otros, y perdonándoos los unos a los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

Pablo a una iglesia: sopórtense las faltas y perdónense, como Cristo los perdonó. Perdonar no es lo mismo que aceptar el daño.

Salmos 68:6
El Dios que hace habitar en familia los solos; que saca a los aprisionados con grillos: mas los rebeldes habitan en sequedad.

Dios hace habitar en familia a los que están solos. Si tu familia te ha fallado, Él te hace lugar entre Su pueblo.

Salmos 27:10
Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá.

Aunque los más cercanos te dejen, el Señor te recogerá.

Efesios 6:4
Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos; sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

Una palabra para los padres: no provoquen a ira a sus hijos, sino críenlos con el cuidado y la enseñanza del Señor.

Éxodo 20:12
Honra a tu padre y a tu madre, porque tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.

El mandamiento de honrar a tu padre y a tu madre. Honrar no es obedecer a alguien hasta el daño; a nadie se le pide aceptar el maltrato.

Proverbios 22:6
Instruye al niño en su carrera: aun cuando fuere viejo no se apartará de ella.

Un proverbio sobre la fuerza de la enseñanza temprana: sabiduría sobre cómo suele ir la vida, no una garantía sobre cada hijo.

Proverbios 17:6
Corona de los viejos son los hijos de los hijos; y la honra de los hijos, sus padres.

Los nietos son la corona de los ancianos, y los hijos se honran en sus padres.

Marcos 3:35
Porque cualquiera que hiciere la voluntad de Dios, éste es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.

Jesús llama a todo el que hace la voluntad de Dios Su hermano, Su hermana y Su madre: una familia más amplia que la sangre.

Lo que dice la Biblia

Desde Génesis, la Escritura cuenta historias de familia con sinceridad: Caín y Abel, Jacob y Esaú, José vendido por sus hermanos, David llorando por Absalón. Más que modelos para copiar, son la prueba de que Dios obra en familias reales y complicadas. José pudo decir al fin a los hermanos que le habían hecho daño: “Vosotros pensasteis mal sobre mí, mas Dios lo encaminó a bien” (Génesis 50:20), pero solo después de años, lágrimas y un largo camino de reencuentro.

La imagen bíblica de un hogar sano descansa en Dios y en un amor que se practica cada día. “Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican”. El “yo y mi casa serviremos a Jehová” de Josué es una decisión tomada en casa. Deuteronomio 6:6-7 no sitúa la fe sobre todo en lecciones formales, sino en la conversación de cada día: a la mesa, en el camino, al acostarse. Y lo que sostiene cualquier relación sostiene a una familia: “Con toda humildad y mansedumbre”, con paciencia, “soportando los unos a los otros en amor”.

A los hijos se les pide honrar a sus padres (Éxodo 20:12; Efesios 6:1-3), y a los padres, no provocar a sus hijos sino criarlos en el cuidado del Señor (Efesios 6:4). Los deberes van en las dos direcciones. Honrar a un padre o una madre no significa obedecerlos hasta el daño ni aceptar el maltrato, y Proverbios 22:6 es sabiduría sobre cómo suele ir la vida, no una promesa que convierta a cada hijo que se aleja en un fracaso de sus padres.

Si tu familia es fuente de dolor, la Escritura también tiene lugar para ti. “Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá”. Dios dice que, aunque una madre pudiera olvidar a su hijo, “yo no me olvidaré de ti”. Jesús llamó a todo el que hace la voluntad de Dios “mi hermano, y mi hermana, y mi madre”, y la iglesia está llamada a ser familia para quien está solo. Si alguien en tu casa está sufriendo daño, la seguridad va primero; mira las preguntas de abajo.

Una oración

Señor, Tú conoces a mi familia, sus alegrías y sus heridas. Edifica nuestra casa, porque sin Ti trabajamos en vano. Danos humildad, mansedumbre y paciencia los unos con los otros, y enséñanos a soportarnos en amor. Donde hay distancia, trae sanidad; donde alguien sufre daño, trae seguridad. Gracias porque, aunque las personas nos fallen, Tú no te olvidas de nosotros. Yo y mi casa te serviremos. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es un buen versículo para la familia?

Josué 24:15, “yo y mi casa serviremos a Jehová”, es el clásico para un hogar. Salmos 127:1 habla de edificar la familia sobre Dios, Salmos 133:1 de la unidad, y Efesios 4:2-3 de la paciencia de cada día.

¿Qué dice la Biblia sobre los conflictos familiares?

Cuenta con los conflictos y llama a la humildad, la paciencia y el perdón (Efesios 4:2-3, Colosenses 3:13), a hablar con sinceridad (Mateo 18:15) y a buscar la paz “cuanto está en vosotros” (Romanos 12:18). José y sus hermanos muestran que la reconciliación puede llevar años. Un pastor, un sacerdote o un consejero familiar pueden ayudar cuando no encuentras salida.

¿Tengo que honrar a unos padres que me hicieron daño?

Honrar a tus padres (Éxodo 20:12) no significa aceptar el maltrato, quedarte en peligro ni fingir que no pasó nada. Puedes guardar distancia, poner límites firmes y aun así, con el tiempo, orar por ellos. Si alguien en tu casa te hace daño o te amenaza a ti o a tus hijos, tu seguridad es lo primero: perdonar nunca exige quedarte donde te hacen daño. En Estados Unidos, la Línea Nacional contra la Violencia Doméstica es el 1-800-799-7233 (también atiende en español); en España, el 016 (no deja rastro en la factura); en México, el 911; en otros países, el número de emergencias local.

¿Qué versículo puedo orar por mis hijos?

Números 6:24-26, “Jehová te bendiga, y te guarde”, es la bendición clásica. Isaías 54:13 pide que sean “enseñados de Jehová”, y Salmos 103:17 confía en la misericordia de Dios “sobre los hijos de los hijos”.

¿Qué dice la Biblia a quien no tiene familia?

“El Dios que hace habitar en familia los solos” (Salmos 68:6). Salmos 27:10 promete que Jehová recoge a quien sus padres dejan, y Jesús llama Su hermano, Su hermana y Su madre a todo el que hace la voluntad de Dios (Marcos 3:35). Una comunidad de fe puede llegar a ser una verdadera familia.

Sigue explorando