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Versículos sobre la amistad

Los versículos más conocidos sobre la amistad son Proverbios 17:17, Juan 15:13 y Proverbios 27:17. La Biblia trata la amistad como un regalo y una vocación: “En todo tiempo ama el amigo”, y el mayor amor es el que da la vida por sus amigos. Estos versículos describen al amigo verdadero, desde David y Jonatán hasta Jesús, que llamó amigos a Sus discípulos.

Un versículo para ti

Proverbios 17:17
En todo tiempo ama el amigo; y el hermano para la angustia es nacido.

El verdadero amigo ama en todo tiempo y está presente en la angustia.

RV 1909

16 versículos sobre la amistad

Proverbios 17:17
En todo tiempo ama el amigo; y el hermano para la angustia es nacido.

El verdadero amigo ama en todo tiempo y está presente en la angustia.

Juan 15:13
Nadie tiene mayor amor que este, que ponga alguno su vida por sus amigos.

No hay amor más grande que dar la vida por los amigos.

Proverbios 18:24
El hombre que tiene amigos, ha de mostrarse amigo: y amigo hay más conjunto que el hermano.

La amistad también pide algo de ti, y hay amigos más unidos que un hermano.

Proverbios 27:17
Hierro con hierro se aguza; y el hombre aguza el rostro de su amigo.

Como el hierro afila el hierro, los buenos amigos se hacen mejores unos a otros.

Juan 15:15
Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: mas os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os he hecho notorias.

Jesús llama amigos a Sus discípulos, no siervos, y les da a conocer lo que oyó del Padre.

Filipenses 1:3
Doy gracias a mi Dios en toda memoria de vosotros,

Pablo, escribiendo a amigos lejanos: cada recuerdo de ellos se vuelve gratitud a Dios.

Eclesiastés 4:9-12
Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero: mas ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. También si dos durmieren juntos, se calentarán; mas ¿cómo se calentará uno solo? Y si alguno prevaleciere contra el uno, dos estarán contra él; y cordón de tres dobleces no presto se rompe.

El Predicador alaba la compañía: mejores son dos que uno, se levantan el uno al otro, y cordón de tres dobleces no presto se rompe. Muchas parejas ven a Dios en el tercer hilo.

Job 2:13
Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, porque veían que el dolor era muy grande.

Antes de decir nada, los amigos de Job se sentaron con él en el suelo siete días. A veces, estar ahí es la ayuda.

Romanos 12:15
Gozaos con los que se gozan: llorad con los que lloran.

La amistad en dos movimientos: compartir la alegría y compartir las lágrimas.

1 Samuel 18:1
Y así que él hubo acabado de hablar con Saúl, el alma de Jonathán fue ligada con la de David, y amólo Jonathán como a su alma.

Aquí empieza la amistad de David y Jonatán: el hijo del rey y un pastor, con las almas unidas.

Proverbios 27:9
El ungüento y el perfume alegran el corazón: y el amigo al hombre con el cordial consejo.

El consejo sincero de un amigo alegra el corazón como un buen perfume.

Rut 1:16-17
Y Ruth respondió: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti: porque donde quiera que tú fueres, iré yo; y donde quiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada: así me haga Jehová, y así me dé, que sólo la muerte hará separación entre mí y ti.

El voto de Rut a su suegra Noemí, hoy un voto clásico de amor fiel: donde quiera que tú fueres, iré yo, y tu Dios será mi Dios.

Gálatas 6:2
Sobrellevad los unos las cargas de los otros; y cumplid así la ley de Cristo.

Llevar las cargas unos de otros es cumplir la ley de Cristo: las cargas se comparten, no se llevan a solas.

Proverbios 27:6
Fieles son las heridas del que ama; pero importunos los besos del que aborrece.

Las palabras sinceras de quien te ama pueden doler y aun así ser fieles, mientras la adulación puede esconder mala intención. Habla de decir la verdad, nunca de permiso para herir.

Proverbios 13:20
El que anda con los sabios, sabio será; mas el que se allega a los necios, será quebrantado.

Las personas con quienes andas te forman: anda con sabios y serás sabio.

1 Corintios 15:33
No erréis: las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.

Pablo cita un dicho de su tiempo: las compañías que eliges van formando tu manera de vivir.

Lo que dice la Biblia

En la Escritura, un amigo es alguien que se queda. “En todo tiempo ama el amigo; y el hermano para la angustia es nacido”: la amistad se demuestra en los tiempos difíciles. Eclesiastés da la razón práctica, “Mejores son dos que uno”, porque si uno cae, el otro lo levanta. A los amigos de Job se les recuerda por sus largos discursos, pero su mejor momento vino antes: se sentaron con él en tierra siete días y siete noches, “y ninguno le hablaba palabra”.

Las grandes amistades de la Biblia cruzan fronteras. Jonatán era hijo del rey y David, el rival a quien su padre temía; aun así, “el alma de Jonathán fue ligada con la de David”. Rut, una viuda moabita, no quiso dejar a su suegra israelita. Y Jesús mide el amor por la amistad: “Nadie tiene mayor amor que este, que ponga alguno su vida por sus amigos”, y luego dice a Sus discípulos: “os he llamado amigos”.

La buena amistad también es sincera. “Hierro con hierro se aguza”, y “Fieles son las heridas del que ama”: un amigo de verdad a veces te dirá lo que preferirías no oír. Ese proverbio habla de palabras verdaderas dichas con amor, nunca de un permiso para que alguien te haga daño. Proverbios también advierte que las personas con quienes andamos nos forman (Proverbios 13:20), y que repetir un asunto puede apartar a los amigos más cercanos (Proverbios 17:9).

Si ahora mismo te sientes sin amigos, la Biblia también conoce eso. El Salmo 88 termina con “Has alejado de mí el amigo y el compañero”, y en Getsemaní Jesús pidió a Sus amigos más cercanos que velaran con Él, y se quedaron dormidos. La Escritura nos pide buscar la amistad y también ofrecerla: empieza por ser el amigo que esperas encontrar (Proverbios 18:24), y búscala en una iglesia, en un grupo pequeño o en tu propio barrio.

Una oración

Señor, gracias por los amigos que me has dado, y por llamarme amigo Tuyo. Hazme un amigo que ame en todo tiempo, que se quede en los días difíciles y ayude a levantarse a quien cae. Dame valor para decir la verdad con amor, y humildad para escucharla. Donde me siento solo, guíame a personas con quienes caminar. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Qué dice la Biblia sobre la verdadera amistad?

Que el amigo verdadero es leal en los tiempos difíciles (Proverbios 17:17), sincero aunque incomode (Proverbios 27:6 y 27:17) y capaz de darse a sí mismo: “Nadie tiene mayor amor que este, que ponga alguno su vida por sus amigos” (Juan 15:13).

¿Quiénes fueron grandes amigos en la Biblia?

David y Jonatán son los más conocidos (1 Samuel 18:1-3 y el capítulo 20). También Rut y Noemí (Rut 1:16-17), Pablo y Timoteo, a quien Pablo llamó “amado hijo” (2 Timoteo 1:2), y Jesús con Marta, María y Lázaro (Juan 11:5).

¿Qué versículo puedo enviarle a un amigo?

Para dar las gracias: Filipenses 1:3, “Doy gracias a mi Dios en toda memoria de vosotros”. Para decir “aquí estoy”: Proverbios 17:17. Para un amigo que pasa por algo difícil: Romanos 12:15 y Gálatas 6:2. Como bendición: Números 6:24-26.

¿Qué dice la Biblia sobre los amigos que son una mala influencia?

Toma en serio la influencia: “El que anda con los sabios, sabio será” (Proverbios 13:20), y “las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres” (1 Corintios 15:33). Alejarte de una amistad que te arrastra al daño es sabio, y no te impide desearle el bien a esa persona ni orar por ella. Si un amigo te amenaza o te hace daño, ponte a salvo primero y cuéntaselo a alguien de confianza.

¿Jesús tenía amigos?

Sí. Llamó amigos a Sus discípulos (Juan 15:15), y Juan cuenta que “amaba Jesús a Marta, y a su hermana, y a Lázaro” (Juan 11:5). Lloró camino a la tumba de Lázaro, y en Su hora más oscura pidió a Sus amigos que se quedaran cerca de Él (Mateo 26:38).

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