Jehová te bendiga, y te guarde: Haga resplandecer Jehová su rostro sobre ti, y haya de ti misericordia: Jehová alce a ti su rostro, y ponga en ti paz.
La bendición sacerdotal: el Señor te bendiga, te guarde y te dé paz.
Los versículos más elegidos para un cumpleaños son Números 6:24-26, Salmos 118:24 y Salmos 139:13-14. Un cumpleaños es un buen día para dar gracias por una vida, y la Biblia ofrece palabras para eso: bendiciones para pronunciar sobre alguien, gratitud por un año más y oraciones por el que empieza.
Un versículo para ti
Jehová te bendiga, y te guarde: Haga resplandecer Jehová su rostro sobre ti, y haya de ti misericordia: Jehová alce a ti su rostro, y ponga en ti paz.
La bendición sacerdotal: el Señor te bendiga, te guarde y te dé paz.
RV 1909Jehová te bendiga, y te guarde: Haga resplandecer Jehová su rostro sobre ti, y haya de ti misericordia: Jehová alce a ti su rostro, y ponga en ti paz.
La bendición sacerdotal: el Señor te bendiga, te guarde y te dé paz.
Este es el día que hizo Jehová: nos gozaremos y alegraremos en él.
Hoy es un regalo: un día que hizo el Señor, y un motivo para alegrarse en él.
Porque tú poseiste mis riñones; cubrísteme en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: estoy maravillado, y mi alma lo conoce mucho.
Cada vida es formada por Dios: hecha de manera formidable y maravillosa.
Doy gracias a mi Dios en toda memoria de vosotros,
Pablo, escribiendo a amigos lejanos: cada recuerdo de ellos se vuelve gratitud a Dios.
Es por la misericordia de Jehová que no somos consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.
Escrito después de una catástrofe: las misericordias de Dios no se agotan. Son nuevas cada mañana.
Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.
Una oración para cada cumpleaños: enséñanos a contar nuestros días, para que crezcamos en sabiduría.
Déte conforme a tu corazón, y cumpla todo tu consejo.
Una bendición que se oraba sobre el rey, hoy un buen deseo para cualquiera: que Dios te dé lo que desea tu corazón y cumpla tus planes.
Tú coronas el año de tus bienes; y tus nubes destilan grosura.
Un salmo de cosecha: Dios corona el año con Sus bienes. Una línea muy adecuada para un nuevo año de vida.
Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas cosas, y que tengas salud, así como tu alma está en prosperidad.
El saludo de Juan a su amigo Gayo: un deseo de salud y bienestar, en cuerpo y alma. Es el deseo de un amigo, no una promesa de riqueza.
Me mostrarás la senda de la vida: hartura de alegrías hay con tu rostro; deleites en tu diestra para siempre.
Dios muestra la senda de la vida, y en Su presencia hay plenitud de alegría.
Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
Escrito a exiliados que debían quedarse setenta años en Babilonia: los pensamientos de Dios hacia Su pueblo eran de paz y de un futuro con esperanza, aun en una larga espera.
Y hasta la vejez yo mismo, y hasta las canas os soportaré yo: yo hice, yo llevaré, yo soportaré y guardaré.
Dios a Su pueblo: Yo te hice, y te llevaré, aun cuando lleguen las canas.
Jehová en medio de ti, poderoso, él salvará; gozaráse sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cantar.
Dios está contigo, poderoso para salvar. Se goza sobre ti con alegría, reposa en Su amor y se regocija sobre ti con cánticos.
Levantáronse sus hijos, y llamáronla bienaventurada; y su marido también la alabó.
Los hijos de la mujer virtuosa se levantan y la llaman bienaventurada. Un versículo muy elegido para el cumpleaños de mamá.
He aquí, heredad de Jehová son los hijos: cosa de estima el fruto del vientre.
Los hijos son herencia del Señor, un regalo y una recompensa.
Toda buena dádiva y todo don perfecto es de lo alto, que desciende del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.
Toda buena dádiva y todo don perfecto descienden de lo alto, del Padre de las luces.
La Biblia no tiene un versículo de cumpleaños como tal, y los dos cumpleaños que menciona, el de Faraón (Génesis 40:20) y el de Herodes (Marcos 6:21), no son historias felices. Lo que sí tiene es un sentido profundo de que cada vida es un regalo: “Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras”. Cada año es uno más de los días que Dios ha dado, y “Este es el día que hizo Jehová: nos gozaremos y alegraremos en él”.
Para una tarjeta, el clásico es la bendición sacerdotal de Números 6:24-26: “Jehová te bendiga, y te guarde”. Se dio para bendecir al pueblo de Dios, y judíos y cristianos la han pronunciado unos sobre otros durante miles de años. Salmos 20:4 y 3 Juan 1:2 son deseos más que promesas: el Salmo 20 es una oración por el rey antes de una batalla, y Juan desea a su amigo Gayo buena salud así como su alma está en prosperidad. Son palabras cálidas para enviar, no garantías de riqueza ni de salud.
Los cumpleaños también nos recuerdan que el tiempo pasa. Salmos 90:12 lo convierte en oración: “Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría”. Para el cumpleaños de una persona mayor, Isaías 46:4 es la palabra de Dios a Su pueblo: “hasta las canas os soportaré yo”. Y Lamentaciones 3:22-23 sirve para cualquier nuevo año de vida: Sus misericordias “Nuevas son cada mañana”.
Elige según la persona. Para una madre, Proverbios 31:28: “Levantáronse sus hijos, y llamáronla bienaventurada”. Para un hijo, Salmos 139:13-14 o Salmos 127:3. Para un amigo, Filipenses 1:3: “Doy gracias a mi Dios en toda memoria de vosotros”. Para ti mismo, una oración sencilla con Salmos 16:11: “Me mostrarás la senda de la vida”.
Señor, gracias por esta vida y por un año más de ella. Bendice y guarda a quien cumple años hoy, haz resplandecer Tu rostro sobre su vida y pon en su corazón Tu paz. Gracias porque Tus misericordias son nuevas cada mañana. Enséñanos a contar nuestros días y a crecer en sabiduría, y muéstranos la senda de la vida para el año que empieza. Amén.
Números 6:24, “Jehová te bendiga, y te guarde”, y Salmos 118:24 son los más elegidos. Salmos 65:11, “Tú coronas el año de tus bienes”, encaja muy bien con un cumpleaños, y Salmos 139:14 es uno de los favoritos para los niños.
Proverbios 31:28, “Levantáronse sus hijos, y llamáronla bienaventurada”, es el clásico. También gustan Proverbios 31:25, “Fortaleza y honor son su vestidura”, y Filipenses 1:3, “Doy gracias a mi Dios en toda memoria de vosotros”, junto con Números 6:24-26 como bendición.
Filipenses 1:3 da gracias por esa persona; Proverbios 17:17, “En todo tiempo ama el amigo”, dice que estás ahí; Salmos 20:4 es un deseo de que Dios le conceda lo que pide su corazón. 3 Juan 1:2 es el saludo del propio Juan a un amigo, deseándole salud y bienestar.
Salmos 139:13-14 le dice a un niño que fue formado con cuidado, y Salmos 127:3 llama a los hijos “heredad de Jehová”. Lucas 2:52, que dice que Jesús crecía “en sabiduría, y en edad, y en gracia para con Dios y los hombres”, es una buena oración de cumpleaños para un niño que crece.
No lo manda ni lo prohíbe. Las dos fiestas de cumpleaños que describe, la de Faraón y la de Herodes, se recuerdan por lo que hicieron esos gobernantes, no por la celebración en sí. La mayoría de las tradiciones cristianas ven el cumpleaños como un momento natural para dar gracias a Dios por una vida, aunque algunos grupos prefieren no celebrarlo.