Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado: al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
Dios no desprecia un corazón quebrantado y humillado. Es la ofrenda que Él quiere.
Vuélveme el gozo de tu salud; y el espíritu libre me sustente.
Después de una caída, pide a Dios que te devuelva el gozo de Su salvación y te sostenga.
RV 19099Esconde tu rostro de mis pecados, y borra todas mis maldades. 10Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; y renueva un espíritu recto dentro de mí. 11No me eches de delante de ti; y no quites de mí tu santo espíritu. 12Vuélveme el gozo de tu salud; y el espíritu libre me sustente. 13Enseñaré a los prevaricadores tus caminos; y los pecadores se convertirán a ti. 14Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salud: cantará mi lengua tu justicia. 15Señor, abre mis labios; y publicará mi boca tu alabanza.
El libro de oración de Israel: cantos de confianza, lamento, gratitud y alabanza, muchos de David.
Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado: al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
Dios no desprecia un corazón quebrantado y humillado. Es la ofrenda que Él quiere.
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; y renueva un espíritu recto dentro de mí.
La oración de David tras su peor caída: crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.
Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad.
Confiesa, y Dios es fiel para perdonarte y limpiarte.
Purifícame con hisopo, y seré limpio: lávame, y seré emblanquecido más que la nieve.
Solo Dios puede limpiar así un corazón: más blanco que la nieve.
Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando cayereis en diversas tentaciones; Sabiendo que la prueba de vuestra fe obra paciencia. Mas tenga la paciencia perfecta su obra, para que seáis perfectos y cabales, sin faltar en alguna cosa.
Santiago no te pide disfrutar el dolor. Dice que la fe probada produce paciencia, y que la paciencia, si se le deja obrar, te hace completo, sin que te falte nada.