Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas cosas, y que tengas salud, así como tu alma está en prosperidad.
El saludo de Juan a su amigo Gayo: un deseo de salud y bienestar, en cuerpo y alma. Es el deseo de un amigo, no una promesa de riqueza.
Tú coronas el año de tus bienes; y tus nubes destilan grosura.
Un salmo de cosecha: Dios corona el año con Sus bienes. Una línea muy adecuada para un nuevo año de vida.
RV 19098Por tanto los habitadores de los fines de la tierra temen de tus maravillas. Tú haces alegrar las salidas de la mañana y de la tarde. 9Visitas la tierra, y la riegas: en gran manera la enriqueces con el río de Dios, lleno de aguas: preparas el grano de ellos, cuando así la dispones. 10Haces se empapen sus surcos, haces descender sus canales: ablándasla con lluvias, bendices sus renuevos. 11Tú coronas el año de tus bienes; y tus nubes destilan grosura. 12Destilan sobre las estancias del desierto; y los collados se ciñen de alegría. 13Vístense los llanos de manadas, y los valles se cubren de grano: dan voces de júbilo, y aun cantan.
El libro de oración de Israel: cantos de confianza, lamento, gratitud y alabanza, muchos de David.
Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas cosas, y que tengas salud, así como tu alma está en prosperidad.
El saludo de Juan a su amigo Gayo: un deseo de salud y bienestar, en cuerpo y alma. Es el deseo de un amigo, no una promesa de riqueza.
Déte conforme a tu corazón, y cumpla todo tu consejo.
Una bendición que se oraba sobre el rey, hoy un buen deseo para cualquiera: que Dios te dé lo que desea tu corazón y cumpla tus planes.
Me mostrarás la senda de la vida: hartura de alegrías hay con tu rostro; deleites en tu diestra para siempre.
Dios muestra la senda de la vida, y en Su presencia hay plenitud de alegría.
Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.
Una oración para cada cumpleaños: enséñanos a contar nuestros días, para que crezcamos en sabiduría.