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Salmos 88:1-3

Salmos 88:1-3
Oh Jehová, Dios de mi salud, día y noche clamo delante de ti. Entre mi oración en tu presencia: inclina tu oído a mi clamor. Porque mi alma está harta de males, y mi vida cercana al sepulcro.

Un salmo orado desde la oscuridad más honda, que termina sin ningún giro feliz. Está en la Biblia, así que tú también puedes orar tu oscuridad.

RV 1909

Salmos 88:1-3 en contexto

1Oh Jehová, Dios de mi salud, día y noche clamo delante de ti. 2Entre mi oración en tu presencia: inclina tu oído a mi clamor. 3Porque mi alma está harta de males, y mi vida cercana al sepulcro. 4Soy contado con los que descienden al hoyo, soy como hombre sin fuerza: 5Libre entre los muertos, como los matados que yacen en el sepulcro, que no te acuerdas más de ellos, y que son cortados de tu mano. 6Hasme puesto en el hoyo profundo, en tinieblas, en honduras.

El libro de oración de Israel: cantos de confianza, lamento, gratitud y alabanza, muchos de David.

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Versículos relacionados

Salmos 73:26
Mi carne y mi corazón desfallecen: mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.

Escrito por alguien a quien le fallaban el cuerpo y el ánimo: Dios sigue siendo la fortaleza del corazón cuando todo lo demás falla.

Romanos 8:38-39
Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Nada en la vida ni en la muerte puede separarte del amor de Dios en Cristo.

2 Corintios 4:8-9
Estando atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperamos; Perseguidos, mas no desamparados; abatidos, mas no perecemos;

Atribulados en todo, mas no angustiados; abatidos, mas no perecemos. La presión es real, pero no es el final.