El que anda con los sabios, sabio será; mas el que se allega a los necios, será quebrantado.
Las personas con quienes andas te forman: anda con sabios y serás sabio.
No erréis: las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
Pablo cita un dicho de su tiempo: las compañías que eliges van formando tu manera de vivir.
RV 190930¿Y por qué nosotros peligramos a toda hora? 31Sí, por la gloria que en orden a vosotros tengo en Cristo Jesús Señor nuestro, cada día muero. 32Si como hombre batallé en Efeso contra las bestias, ¿qué me aprovecha? Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, que mañana moriremos. 33No erréis: las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres. 34Velad debidamente, y no pequéis; porque algunos no conocen a Dios: para vergüenza vuestra hablo. 35Mas dirá alguno: ¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Con qué cuerpo vendrán? 36Necio, lo que tú siembras no se vivifica, si no muriere antes.
Pablo escribe a una iglesia dividida sobre la unidad, el amor y la resurrección.
El que anda con los sabios, sabio será; mas el que se allega a los necios, será quebrantado.
Las personas con quienes andas te forman: anda con sabios y serás sabio.
Fieles son las heridas del que ama; pero importunos los besos del que aborrece.
Las palabras sinceras de quien te ama pueden doler y aun así ser fieles, mientras la adulación puede esconder mala intención. Habla de decir la verdad, nunca de permiso para herir.