El que anda con los sabios, sabio será; mas el que se allega a los necios, será quebrantado.
Las personas con quienes andas te forman: anda con sabios y serás sabio.
Fieles son las heridas del que ama; pero importunos los besos del que aborrece.
Las palabras sinceras de quien te ama pueden doler y aun así ser fieles, mientras la adulación puede esconder mala intención. Habla de decir la verdad, nunca de permiso para herir.
RV 19093Pesada es la piedra, y la arena pesa; mas la ira del necio es más pesada que ambas cosas. 4Cruel es la ira, e impetuoso el furor; mas ¿quién parará delante de la envidia? 5Mejor es reprensión manifiesta que amor oculto. 6Fieles son las heridas del que ama; pero importunos los besos del que aborrece. 7El alma harta huella el panal de miel; mas al alma hambrienta todo lo amargo es dulce. 8Cual ave que se va de su nido, tal es el hombre que se va de su lugar. 9El ungüento y el perfume alegran el corazón: y el amigo al hombre con el cordial consejo.
Dichos breves de sabiduría práctica para la vida diaria, muchos atribuidos a Salomón.
El que anda con los sabios, sabio será; mas el que se allega a los necios, será quebrantado.
Las personas con quienes andas te forman: anda con sabios y serás sabio.
Sobrellevad los unos las cargas de los otros; y cumplid así la ley de Cristo.
Llevar las cargas unos de otros es cumplir la ley de Cristo: las cargas se comparten, no se llevan a solas.
No erréis: las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
Pablo cita un dicho de su tiempo: las compañías que eliges van formando tu manera de vivir.
Y Ruth respondió: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti: porque donde quiera que tú fueres, iré yo; y donde quiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada: así me haga Jehová, y así me dé, que sólo la muerte hará separación entre mí y ti.
El voto de Rut a su suegra Noemí, hoy un voto clásico de amor fiel: donde quiera que tú fueres, iré yo, y tu Dios será mi Dios.