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2 Pedro 3:9

2 Pedro 3:9
El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

Lo que parece tardanza es la paciencia de Dios: Él no quiere que nadie se pierda.

RV 1909

2 Pedro 3:9 en contexto

6Por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua: 7Mas los cielos que son ahora, y la tierra, son conservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio, y de la perdición de los hombres impíos. 8Mas, oh amados, no ignoréis esta una cosa: que un día delante del Señor es como mil años y mil años como un día. 9El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. 10Mas el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella están serán quemadas. 11Pues como todas estas cosas han de ser deshechas, ¿qué tales conviene que vosotros seáis en santas y pías conversaciones, 12Esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos siendo encendidos serán deshechos, y los elementos siendo abrasados, se fundirán?

Una carta a nombre de Pedro que anima a crecer en la fe y a confiar en la paciencia de Dios mientras se espera el regreso de Cristo.

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Versículos relacionados

Santiago 1:2-4
Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando cayereis en diversas tentaciones; Sabiendo que la prueba de vuestra fe obra paciencia. Mas tenga la paciencia perfecta su obra, para que seáis perfectos y cabales, sin faltar en alguna cosa.

Santiago no te pide disfrutar el dolor. Dice que la fe probada produce paciencia, y que la paciencia, si se le deja obrar, te hace completo, sin que te falte nada.

Habacuc 2:3
Aunque la visión tardará aún por tiempo, mas al fin hablará, y no mentirá: aunque se tardare, espéralo, que sin duda vendrá; no tardará.

La respuesta de Dios a un profeta que preguntaba hasta cuándo: la visión tiene su tiempo; espérala, aunque parezca tardar.