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Habacuc 2:3

Habacuc 2:3
Aunque la visión tardará aún por tiempo, mas al fin hablará, y no mentirá: aunque se tardare, espéralo, que sin duda vendrá; no tardará.

La respuesta de Dios a un profeta que preguntaba hasta cuándo: la visión tiene su tiempo; espérala, aunque parezca tardar.

RV 1909

Habacuc 2:3 en contexto

1Sobre mi guarda estaré, y sobre la fortaleza afirmaré el pie, y atalayaré para ver qué hablará en mí, y qué tengo de responder a mi pregunta. 2Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella. 3Aunque la visión tardará aún por tiempo, mas al fin hablará, y no mentirá: aunque se tardare, espéralo, que sin duda vendrá; no tardará. 4He aquí se enorgullece aquel cuya alma no es derecha en él: mas el justo en su fe vivirá. 5Y también, por cuanto peca por el vino, es un hombre soberbio, y no permanecerá: que ensanchó como el infierno su alma, y es como la muerte, que no se hartará: antes reunió a sí todas las gentes, y amontonó a sí todos los pueblos. 6¿No han de levantar todos estos sobre él parábola, y sarcasmos contra él? Y dirán: ¡Ay del que multiplicó lo que no era suyo! ¿Y hasta cuándo había de amontonar sobre sí espeso lodo?

La discusión honesta de un profeta con Dios sobre la injusticia, que termina en un canto de confianza cuando todo falla.

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Versículos relacionados

Santiago 1:2-4
Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando cayereis en diversas tentaciones; Sabiendo que la prueba de vuestra fe obra paciencia. Mas tenga la paciencia perfecta su obra, para que seáis perfectos y cabales, sin faltar en alguna cosa.

Santiago no te pide disfrutar el dolor. Dice que la fe probada produce paciencia, y que la paciencia, si se le deja obrar, te hace completo, sin que te falte nada.

Salmos 40:1-2
Resignadamente esperé a Jehová, e inclinóse a mí, y oyó mi clamor. E hízome sacar de un lago de miseria, del lodo cenagoso; y puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.

David recuerda una espera larga y oscura: Dios lo oyó y lo sacó del pozo. La espera también es parte de la historia.

2 Pedro 3:9
El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

Lo que parece tardanza es la paciencia de Dios: Él no quiere que nadie se pierda.

Efesios 4:2-3
Con toda humildad y mansedumbre, con paciencia soportando los unos a los otros en amor; Solícitos a guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.

La humildad, la mansedumbre y la paciencia guardan el vínculo de la paz.